15 jun. 2012

Primeras expediciones europeas en la Banda Oriental

Primer desembarco español en nuestro territorio (1516), Juan Díaz de Solís
El viaje de Juan Díaz de Solís tenía como finalidad "inspeccionar las tierras que encontrase... por las espaldas de Castilla de Oro, é de allí en adelante, en una extensión de mil a setecientas leguas é mas si pudieres", según lo estipulaba la real capitulación del 24 de noviembre de 1514. Partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda el 8 de octubre de 1514, al mando de 3 naves. Según el historiador José Toribio Medina, se han identificado como acompañantes de Solís: el contador Alarcón, el factor Marquina y los Pilotos Francisco de Torres, Juan de Lisboa y Rodrigo Álvarez, el maestre Diego García, el alférez Melchor Ramírez, el portugués Enrique Montes, un tal Juan o Jorge Gómez, el despensero Martín García, un marinero de apellido Rodrigo y el grumete Francisco Fernández o Francisco Del Puerto. El total de hombres llegaba a unos 60. El armamento estaba formado por 6 pasavolantes y 2 lombardas gruesas, con su munición y 8 quintales de pólvora en otros tantos barriles. Las provisiones alcanzarían para dos años y medio y estaban formadas por 300 cahices de trigo, 800 quintales de bizcochos, una buena provisión de vino, agua y tasajo.
Solís llegó a las costas del actual Brasil cerca del río Género, y se dirigió hacia el sur, pasó por la Isla de Lobos y entró en el estuario del Río de la Plata, al que llamó Mar Dulce (luego de su muerte llamado Río de Solís y finalmente denominado Río de la Plata, por Gaboto o Cabot). Al parecer, se detuvo en lo que llamó Puerto de la Candelaria (¿actual Maldonado?) el 2 de febrero de 1516. Otros autores sostienen que desembarcó en la zona del Montevideo, plantando una cruz en el Cerro, aunque esto es dudoso.
Solís tomó posesión del territorio, marcando su estadía tal como lo indicaban las capitulaciones "... cortando árboles e ramas e cavando (sic) o haciendo si hubiere disposición algún edificio e que sea en parte donde haya algún cerro señalado o árbol grande, e decir cuantas leguas está de la mar poco más o menos e a parte e que señas tiene, e hacer allí una horca".
Juan Díaz de Solís se dirigió con una carabela latina a explorar el río de la Plata, alcanzando una Isla que recibió el nombre de Martín García (en honor de un despensero o piloto que falleció y fue enterrado allí). Al desembarcar, cayó en una emboscada de indios charrúas (?) o guaraníes (?), fue rodeado y muerto. Las bajas fueron 10: Solís, 2 oficiales reales, 6 hombres y Francisco del Puerto, que fue capturado por los indios. Al parecer, estos sucesos ocurrieron en las inmediaciones de la ensenada de San Francisco, delimitada por las puntas Martín Chico y Conchillas. Viendo los hombres de los barcos que nada podían hacer, regresaron a encontrarse con los otros dos navíos. La expedición -ahora al mando de Francisco de Torres, cuñado de Solís- se dirigió al Brasil, donde se perdió una carabela y quedaron 18 náufragos. De allí, los dos navíos restantes se dirigieron a España. Algunos cronistas (el milanés Pedro Mártir y Antonio de Herrera), afirmaron que Solís fue devorado por los charrúas o guaraníes. El investigador Pi Hugarte plantea que si tal cosa realmente ocurrió, los indios que mataron a Solís serían indígenas guaranizados y no Guaraníes propiamente dichos.

Magallanes en el Plata (1520)
Luego de la muerte de Solís hubo un período en el cual los descubrimientos en la zona del Río de la Plata -Río de Solís, por entonces- dejaron de atraer el interés. También influyó el cambio dinástico en España, Carlos V, estaba más preocupado por los sucesos en Europa que por los viajes de descubrimientos. Pero el 20 se setiembre de 1519, las 5 naves de Hernando de Magallanes partían de San Lúcar en búsqueda de un canal entre ambos océanos. El 10 de enero de 1520 la flota de Magallanes alcanzaba el cabo Santa María y entraba al Plata. Los españoles divisaron varios grupos de Charrúas en las playas, pero estos se dispersaron tierra adentro. La navegación de Magallanes bordeando la costa de nuestro país le llevó hasta un puerto seguro que "tenía una montaña, hecha como un sombrero". A este paraje, se le denominó "Monte Vidi", potros aseguran que Monte VI de E.O., que por deformación se transformó en el nombre de nuestra ciudad capital. Partiendo de allí el 2 de febrero, los hombres de Magallanes descubrieron que el Plata se desviaba hacia el norte, por lo que no podía tratarse del pasaje buscado y así se alejó la flota de nuestras costas para  seguir hacia el sur y completar, más tarde, la primer vuelta al mundo.

De Gaboto a Zárate (1526-1574) 
El 3 de abril de 1526 zarpaba de San Lúcar una expedición a cargo del veneciano Sebastián Cabot o Gaboto, la cual llegó a nuestras costas por el Cabo Santa María el 21 de febrero de 1527. El 6 de abril, la flota anclaba frente a la isla de San Gabriel (actual departamento de Colonia), descubriendo luego un río que se bautizó "San Salvador" y fundando sobre sus costas un fuerte con el mismo nombre, fue el primer establecimiento español en nuestro territorio. El Capitán Juan Álvarez Ramón, uno de los hombres de Gaboto, exploraría el Río Uruguay con dos botes y una carabela. Al perder esta última,  retornó por tierra a San Salvador, mantendrá un enfrentamiento con los indios Yaros donde murió él y la mayoría de sus hombres. Debido a la hostilidad de los Charrúas, los españoles debieron abandonar San Salvador, retirarse a sus naves y abandonar nuestras costas en 1530, no antes de que Gaboto rebautizara el Río Solís como "Río de la Plata", debido a las riquezas que allí esperaba encontrar.
Luego de la primera fundación de Buenos Aires por Pedro de Mendoza (1535), sobrevinieron combates en los cuales los Charrúas, junto con los Querandíes, Bartenes y Timbúes derrotaron a las tropas de su hermano Don Diego. Luego sobrevino la hambruna y nuevos ataques, que forzaron la retirada del Primer Adelantado y los 560 sobrevivientes de su expedición. Los Capitanes de Mendoza, Ayolas e Irala, ascendieron en Paraná y fundaron la ciudad de Asunción. La nueva expedición de Alvar Núñez "Cabeza de Vaca" -2º Adelantado, en 1540- no fue mejor: destituído por Domingo Martínez de Irala, debió regresar a España. Irala resultó un buen administrador y pronto comprendió la importancia estratégica y económica de nuestro territorio. Con este fin, envió en 1552 al Capitán Juan Romero con 120 hombres. Romero desembarcó a orillas del Río San Juan y fundó el pueblo del mismo nombre, el cual debió ser abandonado pocos meses después, a causa de los indígenas indómitos. En 1569, el Rey nombró al Capitán Juan Ortiz de Zárate 3er. Adelantado: con una expedición de 600 hombres partiría en 1572 estableciéndose en San Gabriel. Esta vez los Charrúas se mostraron amistosos, pero la actitud de Zárate con el cacique Zapicán (o Zapicán) provocaría la ira de este último. Aparentemente los españoles capturaron a su sobrino Abayubá; Zapicán, estratega brillante, comenzó por cortar las comunicaciones entre Zárate, Asunción y Santa Fe. Luego, cuando los españoles salieron a aprovisionarse, los atacó en lo que se llamó Combate de San Gabriel, matándoles más de 100 hombres. Luego atacarían el fuerte de San Gabriel, forzando la retirada de los españoles hacia las islas -primero a San Gabriel, luego a Martín García- . Desesperado, Zárate solicitó el auxilio de Juan de Garay, quien se hallaba entonces en Santa Fe.
El combate de San Salvador (Mayo 1574)
 Garay desembarcando en San Salvador en mayo de 1574, con 30 arcabuceros, 12 soldados de caballería y hombres de mar. Los Charrúas -más de 1000 hombres, según Barco de Centenera- al mando de Zapicán se presentaron frente a los españoles; Garay emboscó a su caballería, atacando con sus arcabuceros y ballesteros, tratando de atraer al jefe charrúa. Como Zapicán no cayó en la trampa, Garay asaltó un grupo de 700 indígenas, deshaciéndolo. Cuando 100 arqueros charrúas se lanzaron contra los españoles, la caballería los atacó al galope, destruyendo su movimiento envolvente, cayeron los Jefes charrúas Abayubá, Tabobá y Zapicán, Añagualpo, Yandinoca y Magalona. Más de 200 guerreros charrúas murieron ese día, en lo que fue la primera victoria española en este territorio. "Los jinetes acorazados habían derrotado a la valentía de los indígenas" (Este episodio es recordado en "Tabaré" (1888), obra maestra del poeta uruguayo Juan Zorrilla de San Martín). Pese a la victoria, luego de la retirada de Zárate (1575), los charrúas volvieron a acosar la población de San Salvador, forzando su abandono al año siguiente. El territorio permanecería prácticamente sin presencia europea hasta 1724.

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