20 feb. 2010

Los caballeros medievales

El mundo caballeresco

Una de las imágenes del mundo medieval que cautiva con más fuerza la imaginación del hombre moderno es la del caballero andante. La literatura y el arte se han ocupado,...,de este prototipo del guerrero cristiano, ligado por un solemne juramento a la defensa de las causas más nobles y a la práctica de un rígido código de honor. Su mundo aparece ante nuestros ojos como una combinación de elementos de barbarie semi pagana, mística religiosa y galantería cortesana, que configuran una realidad individual sumamente compleja y que, probablemente, guarda ya muy poca relación con el verdadero papel que la caballería medieval desempeñó en el orden feudal europeo. El origen de la caballería como estamento social es sumamente oscuro. Concurrieron en su formación la tradición militar romana de los équites y la germana de los jinetes vinculados al séquito del caudillo. En torno al año mil, los términos miles y caballarius servían para designar a un tipo de guerreros profesionales, generalmente de origen no noble, que se ponían al servicio de un señor como jinetes armados. Poco a poco, estos grupos de militares,..., irían adquiriendo una entidad propia y las lenguas europeas en gestación crearían términos concretos para designarlos: chevalier, caballero, ritter, knight, etc. La Iglesia desempeñó un papel fundamental en la cristalización del orden caballeresco al sacralizar un conjunto de rituales y de normas de conducta que pasaron a ser definitorios de un estamento social que implicaba una concepción global de la sociedad y de la existencia individual. A partir del siglo XI, el mundo caballeresco alcanza una configuración de ámbito europeo, si bien conserva numerosas peculiaridades regionales. Dos fenómenos, de amplia repercusión en las sociedades medievales, explican el ascenso social de la caballería y la fijación de sus rasgos. Por una parte, la consolidación del feudalismo, que implicaba la aparición de una compleja estructura de relaciones entre los diferentes poderes laicos y religiosos y de explotación del campesinado, condujo al mantenimiento de cuerpos permanentes de jinetes en armas, a los que a cambio de su servicio se libraba de prestaciones y pago de determinadas tasas. Ello representaba una posición de privilegio que el tiempo no hizo sino consolidar.
Por otra parte, la reglamentación de la guerra por la Iglesia a fin de reducir sus efectos sobre las poblaciones europeas, comportó una mayor conciencia profesional de estos hombres, que se vieron sometidos a un código de normas caballerescas, de fuerte contenido moral y religioso, que contribuyeron a reforzar su cohesión estamental.
(...) la caballería encontró un lugar en los tres órdenes que la Iglesia definía como el plan divino para las sociedades cristianas: el orden de los productores, fundamentalmente labradores, el de los clérigos y el de los guerreros. A estos últimos se les reservaba la misión fundamental de acelerar la consecución del reino de Dios en la tierra. Este sentido militante atribuido a la nava militia, que encontró su mejor expresión en las cruzadas y en las órdenes de monjes-guerreros, brindó a la caballería un aura de prestigio social y militar que atrajo desde el siglo XII a los jóvenes miembros de la nobleza. Fruto de ello fue el creciente relieve social de los caballeros y la paulatina adopción del ceremonial iniciático que comportaba el ingreso en la hermandad caballeresca. El siglo XIII representa en esta evolución un momento crucial. La aspiración a la iniciación caballeresca se convierte en una meta para la inmensa mayoría de los nobles. Por otra parte, los crecientes gastos que implicaba el mantenimiento del equipo militar y el largo proceso de aprendizaje..., tendían a convertir a la caballería en un círculo cada vez más restringido, una suerte de fraternidad elitista, mantenedora de los más puros valores de la aristocracia, a la vez religiosos y mundanos. Poco a poco, la caballería se iría convirtiendo en la única llave que permitiría a un plebeyo acceder, tras una carrera generalmente larga y especialmente meritoria, al superior status de la nobleza.
A partir del siglo XIV, sin embargo, los usos bélicos que sustentaban la razón de ser de la caballería medieval comienzan a desaparecer ante las nuevas realidades: la potenciación de la infantería de arqueros y piqueras, la introducción de la artillería, etc. Cada vez más elitista, cada vez más alejada de una realidad social que alumbraba el mundo moderno, la caballería entra entonces en el terreno del mito, de la mano de la literatura -poemas y novelas de caballería- y del prestigio social en que se desenvuelven las cada vez más restrictivas fraternidades de caballeros. La imagen del caballero andante, eterno viajero al servicio de los débiles y guardián de un código ético y de unas estrictas normas de conducta, pertenecía ya a un pasado cada vez más legendario.
El presente trabajo pretende ofrecer una visión de conjunto de lo que fue la caballería medieval, de las normas que rigieron su evolución y del entorno social y político en que se desenvolvió la historia de uno de los más singulares cuerpos militares que ha conocido el mundo. Si te interesa descargar "Caballeros Medievales" por J.L. Martín, C.M. Ventura, M- Cortés y A. Florián, ingresa a la siguiente dirección para descargar: Caballeros Medievales en pdf.

Material obtenido gracias a saladehistoria.com
Por más bibliografía aquí
Caballeros medievales (creartehistoria) Caballeros medievales (creartehistoria)
Caballeros medievales (creartehistoria)
Imágenes otorgadas por alumnos
extraídas de "
MUY Especial", abril 2011, Argentina

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola quisiera saber la revista especifica de donde provienen las ilustraciones, ya que no la consigo, gracias

Prof. Claudia Solís Umpierrez dijo...

Hola, la revista está citada en el artículo te recomiendo que consultes la página oficial de MUY Interesante creo que es: http://www.muyinteresante.es/

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