25 abr. 2017

Síntesis de los principales conflictos durante la Guerra Fría

La ruptura de la coalición aliada y los primeros puntos de fricción 

El comienzo de la guerra fría se produjo entre 1946 y 1948 como consecuencia de una serie de acontecimientos internacionales que fueron incrementando la desconfianza y el temor entre los países occidentales y la URSS:
El discurso de Churchill en Fulton.  En marzo de 1946 Churchill pronunció un discurso en la Universidad de Fulton (Missouri, EE UU) en el que habló de la aparición en Europa de un «telón de acero», que la dividía por la mitad, y señaló la necesidad de detener el expansionismo soviético por la fuerza. Este discurso fue replicado duramente por Stalin. 
La crisis de Irán. En Irán, país ocupado por tropas británicas y soviéticas durante la guerra, se acordó la retirada común de tropas en 1946. Sin embargo, la URSS se negó a hacerlo. Finalmente cedió y retiró sus tropas ante las presiones de EE UU y de Gran Bretaña. Irán quedó en la zona de influencia occidental, constituyendo una amenaza para la URSS. 
La entrada del este de Europa en la órbita soviética. En Europa oriental, los partidos comunistas o, dentro de ellos, los grupos prosoviéticos, se hicieron con el poder mediante golpes de Estado entre 1947 y 1948. Especialmente impactante fue el caso de Checoslovaquia, donde existía una tradición parlamentaria anterior a la guerra. Se crearon así regímenes de partido único similares al de la URSS. Sólo quedó excluida Yugoslavia, en la que se implantó un régimen socialista independiente de Moscú, aunque no claramente prooccidental. 
La marginación de los comunistas en Europa occidental. Los comunistas, muy activos en los movimientos de resistencia antinazi y en las coaliciones políticas de posguerra, a partir de 1948 fueron marginados políticamente incluso en países en los que tenían gran influencia, como Italia y Francia. En Grecia fueron derrotados en una Guerra Civil (1945, 1949) que sostuvo contra ellos un Gobierno apoyado militarmente por los británicos y, tras la retirada de estos, por los estadounidenses. Grecia y Turquía quedaron incluidas en el bloque occidental, protegiendo el Mediterráneo y los estrechos.


Las iniciativas americanas: el plan Marshall. Los primeros enfrentamientos. 

a) La doctrina Truman y el Plan Marshall.
En esta línea, EE UU dio un giro en 1947 a su política exterior. El presidente Truman formuló la que se conocerá como Doctrina Truman: EE UU debía apoyar a los países libres (es decir, capitalistas) e impedir que en ellos se impusiesen regímenes totalitarios (o sea, soviéticos). El apoyo sería tanto militar como económico, canalizado este último en Europa occidental a través del Plan Marshall. Este programa de ayuda económica, financiado por EE UU y aprobado en abril de 1948, contribuyó decisivamente a la reconstrucción de Europa occidental. De esta reconstrucción económica se esperaba obtener beneficios sociales y políticos: se pretendía alejar a la población europea de cualquier tentación comunista e impedir movimientos subversivos dentro de los países occidentales. España (por su régimen político) y los países del este no recibieron esta ayuda. 

b) La división de Alemania.
Las áreas británica, estadounidense y francesa de Alemania se unieron, se beneficiaron del Plan Marshall y constituyeron la República Federal de Alemania (RFA, en 1949), no reconocida por la URSS y con un régimen democrático liberal. En la zona soviética se formó la República Democrática Alemana (RDA, en 1949), no reconocida por los occidentales, excluida del Plan Marshall y con un régimen comunista de partido único. Austria se mantuvo unida y se declaró neutral, pero pudo beneficiarse del Plan Marshall y de la democracia occidental. 
c) La crisis de Berlín (1948-1949) y el comienzo de la Guerra Fría. La ciudad de Berlín quedó dividida en dos zonas tras la guerra, con la particularidad de que el Berlín occidental estaba rodeado por la Alemania soviética y distaba 160 km. de la Alemania controlada por los occidentales. Como protesta por el desarrollo del Planta Marshall, los soviéticos aislaron Berlín occidental, impidiendo el paso a cualquier transporte terrestre o fluvial procedente de Occidente. Este bloqueo, iniciado en abril de 1948, provocó la primera gran crisis de la guerra fría y fue neutralizado con un gigantesco puente aéreo organizado por los británicos y estadounidenses para abastecer la ciudad. En mayo de 1949 la URSS puso fin al bloqueo. Posteriormente, en 1961, los comunistas levantaron un muro en Berlín para evitar la huida de la población hacia la zona occidental, confirmando así la división de la ciudad. 

Entre 1948 y 1953 se vivió una época de fuerte tensión internacional entre el bloque capitalista y el soviético. Se trató del peor período de la guerra fría, en el que la propaganda más radical, la censura y la “caza de brujas” fueron especialmente importantes en los dos bloques. En esta etapa, después de que la URSS ensayara su primera bomba atómica (1949), se impuso la lógica de la carrera de armamentos. Con posterioridad vino la bomba de hidrógeno (la bomba «H»), el despliegue de misiles con cabezas atómicas en Europa y en Asia (con ventaja inicial estadounidense) y la carrera espacial (con ventaja inicial soviética). Así mismo, se consolidaron los bloques y pactos militares y económicos. Hacia 1962 la situación en el Tercer Mundo permanecía estable en apariencia y los dos bloques, perfectamente delimitados, parecían tolerarse mutuamente. 

Los principales problemas y crisis de este período fueron: 

a) Consolidación de la división de Europa.
La división del continente en dos bloques se convirtió en definitiva. Los países de Europa occidental establecieron pactos y alianzas económicas y militares permanentes con el fin de constituir un frente común ante el peligro soviético. Los países europeos beneficiados por el Plan Marshall crearon en 1948 la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE, desde 1961 OCDE). Algunos de ellos, buscando una mayor cooperación e integración económicas, constituyeron la Comunidad Económica Europea (1957, Tratado de Roma). La respuesta del bloque del este fue la creación del COMECON o Consejo de Asistencia Económica Mutua (1949), un organismo de cooperación económica entre los países de la órbita comunista. Más importante para la dinámica de la guerra fría fue la creación de una alianza militar permanente entre Europa occidental y Estados Unidos, liderada por estos últimos: la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), constituida en 1949, con sede en Bruselas y de la que originalmente formaban parte Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Francia, Portugal, Italia, Islandia, Dinamarca y Noruega. En 1952 se incorporaron Grecia y Turquía; en 1955, la República Federal Alemana; y en 1982, España. A pesar del fin de la guerra fría, esta organización militar sigue existiendo y se ha ampliado (Rep. Checa, Hungría y Polonia en 1999), produciéndose el ingreso de otros países de Europa oriental a lo largo del año 2002. La réplica soviética consistió en la creación en 1955 del Pacto de Varsovia, una alianza y organización militar permanente que incluía a la URSS, Polonia, República Democrática Alemana, Checoslovaquia, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Albania (este último país abandonó el Pacto de Varsovia en 1968). Esta organización, al igual que el COMECON, desapareció en 1991 al disolverse la URSS. 

b) Contención del comunismo en Extremo Oriente: la Guerra de Corea. 
China. En Asia oriental existía un peligro real de expansión del comunismo. En 1949 el Partido Comunista Chino triunfó en la guerra de guerrillas que sostenía desde los años veinte y creó la República Popular de China, con Mao Tse Tung al frente. El derrotado Gobierno del general Chiang Kai Chek, apoyado por EE UU, se estableció en la isla de Taiwan, creando la República de China Nacionalista. China quedó dividida en dos estados, existentes todavía en la actualidad, que no se reconocían mutuamente. 
Corea. La división de China imitaba el modelo adoptado en 1948 en la península de Corea. En la zona al norte del paralelo 38°, ocupada por tropas soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial, surgió la República Democrática Popular de Corea -Corea del Norte-. En la zona al sur surgió la República de Corea, sostenida por EE UU -Corea del Sur-. Después de la retirada de los ejércitos ocupantes, los norcoreanos no tardaron mucho tiempo en invadir el Estado del sur, iniciándose la Guerra de Corea (1950-1953).
 EE UU decidió intervenir en la guerra y enviar tropas y armamento bajo bandera de la ONU. La balanza se inclinó de inmediato a favor de Corea del Sur, que hizo retroceder a las tropas comunistas e invadió Corea del Norte. Ante la posibilidad de la desaparición del Estado norcoreano, China decidió participar en el conflicto. El resultado fue que las dos Careas continuaron separadas y así han permanecido hasta la actualidad. Este hecho fue el primer ejemplo de “guerra limitada”, típica de la guerra fría, que no desembocó en un enfrentamiento generalizado ni empleó armas atómicas. Aun así, perecieron más de tres millones de chinos y coreanos (entre ellos más de dos millones de civiles, a causa de los bombardeos sistemáticos). 


De la guerra de Corea a la crisis de los misiles en Cuba (1953- 1962). 

Aunque el conflicto de Corea entra en 1951 en una vía muerta, el armisticio oficial se firma en 1953, tras la contienda la tensión se relaja notablemente entre los dos bloques. 
a) Un intento de huir del comunismo en Europa: Hungría 1956.
Sin embargo, tras la muerte de Stalin en 1953 no se suavizó el dominio que la URSS ejercía sobre sus aliados de la Europa del Este, sino que se continuó reprimiendo cualquier huelga, protesta o revuelta que se produjese en Europa oriental. El mejor ejemplo de esta política fue la intervención en Hungría en 1956 para acabar con una revuelta anticomunista. Los tanques soviéticos invadieron Budapest y restablecieron la situación anterior. Más de 200.000 húngaros se exiliaron a Occidente. Los países del bloque occidental no intervinieron, por lo que esta crisis supuso el reconocimiento y la consolidación del reparto de esferas de influencia en el continente europeo. 

b) Contención del comunismo en Oriente Medio: la crisis de Suez de 1956.
Fuera de Europa, la estabilidad internacional fue más difícil de conseguir, ya que el debilitamiento y retroceso de los antiguos imperios francés y británico en Asia y en África generaban graves problemas. En los lugares en los que las metrópolis europeas concedían la independencia a sus antiguas colonias, existía el peligro de que los nuevos estados pidieran ayudas económicas o militares a la URSS y a sus aliados si encontraban grandes dificultades para su desarrollo. En las zonas en las que las metrópolis se resistían a otorgar esa independencia, cabía la posibilidad de que las guerrillas y movimientos nacionalistas se convirtieran en comunistas o se aliaran con Moscú. Estados Unidos se encontraba, por tanto, en una situación difícil: tenía que evitar la influencia soviética y hacer frente a la falta de flexibilidad y, en ocasiones, a la incompetencia de sus aliados europeos como potencias coloniales. Aunque los países árabes en Oriente Medio no se mostraron proclives al comunismo soviético, sí aumentó su nacionalismo y su rechazo a Occidente tras la proclamación del Estado de Israel en 1948, consentido y alentado por EEUU, Francia y Gran Bretaña. En esta área, los occidentales tenían importantes intereses estratégicos, como el petróleo y el canal de Suez. Estados Unidos formó una alianza militar permanente, para la contención de la URSS, con Gran Bretaña, Turquía, Irak, Irán y Pakistán, llamada Organización del Tratado Central (CENTO, 1959), ampliación del anterior Pacto de Bagdad de 1955. Por este acuerdo, cualquier intento de atentar contra los intereses occidentales en la zona por parte de los dirigentes árabes nacionalistas más radicales sería identificado con una posible expansión del comunismo en el mundo árabe. Más importante fue la crisis de Suez. El Gobierno egipcio de Nasser nacionalizó el canal, en manos del capital francés y británico. La respuesta de Francia y Gran Bretaña fue la ocupación militar del canal en 1956. EE UU condenó la operación y obligó a sus aliados europeos a firmar un alto el fuego y a aceptar la decisión del Gobierno egipcio. Con ello tomaba el relevo definitivo de las viejas potencias en la zona y dejaba claro su liderazgo. Aunque la URSS no consiguió que en los países árabes se implantaran regímenes comunistas, en Oriente Medio siguió desarrollándose un sentimiento antioccidental bastante generalizado y la zona se convirtió en una de las áreas internacionales más inestables durante las décadas siguientes. 

c) La contención en Asia: la guerra de Indochina, antecedente de la de Vietnam.
Para contener los avances comunistas, EE.UU recurrió a alianzas militares permanentes que protegiesen el Pacífico, potenció el crecimiento económico de Japón, Corea del Sur y Taiwan, y estableció bases militares en los países aliados, imitando el modelo de la OTAN. Entre ellas destacaron el Tratado del Pacífico o ANZUS, entre Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda (1951), y la Organización del Tratado del Sudeste Asiático o SEATO, formada por los países citados, más Gran Bretaña, Francia, Filipinas, Pakistán y Tailandia (1954). En la Indochina francesa también se adoptó una solución similar. Los comunistas, dirigidos por Ha Chi Minh, proclamaron la República Democrática de Vietnam al término de la Segunda Guerra Mundial. Francia no reconoció a este Gobierno, establecido al norte del país y apoyado por China. La Guerra de Indochina se prolongó hasta 1954, cuando se reconoció la independencia de la región y Francia se retiró como potencia colonial. También se decidió la división de Vietnam en dos zonas separadas a la altura del paralelo 17°: Vietnam del Norte, comunista, y Vietnam del Sur, prooccidental. Sin embargo, la situación no se estabilizó, como en Corea o en China, y las guerrillas comunistas se mantuvieron activas en Vietnam del Sur. Esto hizo que Estados Unidos tomase el relevo de Francia y apoyase económica y militarmente al régimen survietnamita. 
d) La crisis cubana de 1962.
Desde comienzos del siglo XX, EE.UU. era la potencia hegemónica en el continente americano, donde realizaba intervenciones militares en países iberoamericanos, en defensa de sus intereses, tanto estratégicos como económicos. Después de la Segunda Guerra Mundial, su liderazgo se incrementó con la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948, controlada por Estados Unidos. Mediante acciones militares directas o golpes militares promovidos por la CIA se derrocaba a todo Gobierno que intentase nacionalizar empresas o adoptase medidas excesivamente proteccionistas o sospechosas de socialismo (como se hizo en Guatemala en 1954). Paradójicamente, EEUU, en nombre de la democracia, sostuvo a diversos dictadores en toda lberoamérica y, especialmente, en el Caribe. En este contexto, cualquier revolución tenía que mostrarse antiestadounidense para sobrevivir. Esto fue lo que ocurrió con la revolución triunfante en Cuba en 1959, que puso a Fidel Castro al frente del Gobierno de la isla. El régimen de Castro, que evolucionó rápidamente hacia el comunismo, estableció un sistema de partido único e intentó exportar la revolución a otros puntos de lberoamérica. Ante las crecientes presiones y el bloqueo económico de Washington (suspensión de las compras de azúcar cubano), Castro buscó el apoyo de la URSS, que le proporcionó ayuda económica y militar. El peligro y la humillación para EE UU parecían evidentes: el “enemigo comunista” estaba a 150 km. de sus costas, en una isla que había sido casi una colonia suya. Por ello, la CIA organizó una invasión militar con exiliados anticastristas, que desembarcaron en la bahía de Cochinos (1961) con el propósito de derribar al régimen de Castro. La operación fue un fracaso total y Cuba se convirtió en un estado satélite de la URSS. Los soviéticos decidieron instalar misiles en la isla apuntando a Estados Unidos. Se trata de la denominada crisis de los misiles (1962). Estados Unidos bloqueó la isla e impidió el establecimiento de los misiles. Finalmente, la URSS cedió y no los instaló, evitando así lo que todo el planeta temía: una guerra nuclear. Aunque la URSS y su dirigente Kruschev parecieron derrotados ante la opinión pública internacional, hoy se sabe que lograron sus objetivos secretos: la retirada de misiles estadounidenses de Turquía y la promesa del presidente Kennedy de que no se volvería a atacar Cuba. Esta amenaza de una guerra generalizada supuso el comienzo de una etapa de mayor diálogo y distensión, caracterizada por la tolerancia mutua entre los dos bloques. 


La coexistencia pacífica (1962-1975) 

Tras la crisis cubana, se inició una coexistencia pacífica entre Estados Unidos y la URSS. Esta expresión significa que ambas superpotencias se resignaron a respetarse y a convivir manteniendo cada una sus respectivas esferas de influencia y países satélites. Aunque verbalmente los políticos occidentales seguían haciendo alarde de anticomunismo y los políticos soviéticos eran antiimperialistas, en la práctica los dos bloques se toleraban y no se hostigaban más allá de lo razonable. Esto sirvió, además, para mantener un statu quo internacional que perduró durante los años sesenta y setenta.
Los rasgos principales de esta coexistencia fueron: a) Un diálogo permanente entre Estados Unidos y la URSS y un alto grado de estabilidad internacional. La tensión de la primera guerra fría disminuyó porque el diálogo entre ambas superpotencias se hizo permanente, lo que contribuyó a mejorar su mutuo conocimiento y comprensión, independientemente de lo que se afirmase en los discursos electorales o públicos. En 1963 se estableció un “teléfono rojo”, un teletipo que ponía en contacto directo al Kremlin con la Casa Blanca. Así mismo, fueron frecuentes los encuentros personales entre los máximos dirigentes de las dos potencias. Por último, avanzaron los acuerdos entre Estados Unidos y la URSS sobre control y limitación de las armas nucleares y estratégicas (acuerdos SALT). La mejora de las relaciones entre ambos países estuvo relacionada, en gran medida, con la relativa estabilidad alcanzada en el panorama internacional. En la Conferencia de Helsinki (1972-1975) se reconocieron las fronteras creadas en Europa después de 1945. Por su parte, las dos Alemanias establecieron relaciones diplomáticas y España se abrió hacia los países del este. En algunos países de lberoamérica el ejemplo cubano fue imitado por diversas guerrillas, a veces armadas o ayudadas por los soviéticos o por los cubanos. Sin embargo, EE UU promovió un sistema de dictaduras y contraguerrillas (lo que se llamó la “contrainsurgencia”) que impidió el contagio revolucionario. En África, los nuevos países independientes no se sumaron a la causa comunista. En general, las antiguas potencias coloniales controlaban la situación y EE.UU. y la URSS consideraban a este continente de interés secundario. En Oriente Medio, una zona muy conflictiva, se estableció un peculiar statu quo consistente en que Israel recibía armamento y apoyo de EE.UU., y los países árabes (Egipto y Siria), lo recibían de la URSS. Solo en Extremo Oriente el conflicto de Vietnam enfrentaba abiertamente a los comunistas con “el mundo libre” defendido por EE UU.
b) La aparición de movimientos de rebeldía y contestación contra el liderazgo de la URSS: China y la Primavera de Praga. Estados Unidos y la URSS no dejaron de liderar sus respectivos bloques, pero en esta época comenzaron a surgir movimientos de protesta que ponían en tela de juicio la legitimidad de su poder y, en definitiva, rechazaban la bipolarización del mundo, que empezaba a verse como algo obsoleto. En el bloque comunista, el caso más evidente fue el de la China de Mao Mao Tse Tung en 1963. Tse Tung, que comenzó a alejarse ideológicamente de la URSS entre 1960 y 1962. Según los dirigentes chinos, su comunismo seguía la línea leninista revolucionaria de una forma más auténtica que la “aburguesada” Unión Soviética. De las disputas ideológicas se pasó a la rivalidad política y militar, convirtiéndose China en una potencia nuclear y en una nueva amenaza para la URSS. Estados Unidos no tardó en acercarse al régimen de Mao: el presidente Nixon visitó China en 1972. El que en China se siguiera una línea independiente de la URSS dividió de forma definitiva al movimiento comunista internacional. Los partidos comunistas de cada país creyeron que tenían derecho a establecer sus propias políticas y a no depender de Moscú. En el este de Europa tales intentos fueron reprimidos por las armas. Así, cuando el Partido Comunista de Checoslovaquia amenazó con realizar reformas democráticas desobedeciendo las “sugerencias” de Moscú, los tanques del Pacto de Varsovia entraron en Praga y restablecieron la situación anterior (agosto de 1968). En los países occidentales la desobediencia de los partidos comunistas hacia la URSS fue manifiesta, produciéndose una fuerte crisis en el movimiento comunista, que se dividió entre prosoviéticos y eurocomunistas.
c) La aparición de movimientos de rebeldía y contestación contra el liderazgo de Estados Unidos: la Guerra de Vietnam. En el bloque occidental fue la Francia de De Gaulle, en los años sesenta, la que adoptó más claramente una postura antiestadounidense. Se convirtió en una potencia atómica y criticó la estructura de la OTAN, mientras pedía mayor independencia de acción. Las revueltas del 68 en las universidades occidentales, especialmente en las estadounidenses, así como los movimientos pacifistas, criticaron el tipo de liderazgo mundial ejercido por Estados Unidos y, concretamente, su implicación en la Guerra de Vietnam (1965,1975). Este conflicto fue universalmente criticado y originó en EE UU una grave crisis de confianza sobre su capacidad para liderar el mundo. En Indochina, tras los acuerdos de 1954, Estados Unidos sustituyó en la práctica a Francia, la antigua metrópoli, proporcionando ayuda económica y militar a los nuevos estados de Camboya, Laos y Vietnam del Sur, que habían surgido frente al comunista Vietnam del Norte, el cual contaba con el apoyo de China y de la URSS. Sin embargo, los regímenes políticos apoyados por Estados Unidos, especialmente el survietnamita, se mostraron incapaces de derrotar a las guerrillas comunistas que comenzaron a surgir en toda el área (el Vietcong en Vietnam del Sur, el Pathet Lao en Laos). Esto llevó a EE UU a intervenir en la zona enviando tropas de forma creciente a partir de 1965. La intervención militar estadounidense, que en algunos momentos llegó a superar el medio millón de hombres, no pudo lograr una victoria decisiva sobre los norvietnamitas. Pese a sus esfuerzos, los estadounidenses se vieron obligados a abandonar Vietnam en 1973. Con ello dejaron paso al triunfo comunista, tanto en Vietnam, unificado bajo este régimen, como en Laos y Camboya, en 1975. El conflicto de Vietnam no sólo supuso una derrota militar y política, sino un desprestigio muy importante para Estados Unidos. Los países comunistas lo interpretaron como un signo de debilidad; para el Tercer Mundo la Guerra de Vietnam fue una vulgar guerra imperialista; y los supuestos aliados occidentales la criticaron. En el propio EE UU la intervención en Vietnam suscitó una espectacular oposición que afectó a su tranquilidad interna.

La segunda guerra fría (1975-1985) 

a) La aparente ofensiva soviética: la invasión de Afganistán.
A partir de 1974 una serie de revoluciones y guerras civiles parecieron desafiar al poder estadounidense en el mundo coincidiendo con el repliegue de este país tras la derrota en Vietnam. En África, en las ex colonias portuguesas de Angola y Mozambique y en Etiopía, se instalaron regímenes prosoviéticos. En Yemen del Sur, en la península arábiga, ocurrió lo mismo. En Indochina los comunistas de Vietnam y de Laos eran prosoviéticos, mientras que los jemeres rojos (grupos comunistas) de Camboya eran prochinos. En 1978 Vietnam decidió invadir Camboya y estalló otra guerra civil en este último país. En Centroamérica la revolución sandinista se hizo con el poder en Nicaragua mientras comenzó una guerra civil en El Salvador (1979). En Asia central se impuso un Gobierno prosoviético en Afganistán en 1978. La Unión Soviética no participó en estas revoluciones ni las alentó, pero, en la medida en que podían restar aliados a su adversario, las apoyó o convirtió en aliados a los gobiernos surgidos de ellas. Precisamente fueron los problemas de uno de estos gobiernos, el de Afganistán, país vecino de la URSS, los que impulsaron a los soviéticos a llevar a cabo una invasión militar directa en este país, desde 1979 a 1988. La URSS, a pesar de su superioridad militar, no pudo pacificar el país ni acabar con los grupos guerrilleros, que finalmente lograron controlar Afganistán tras la retirada de las tropas soviéticas. Esta intervención (complicada después por las resistencias locales) no tenía como objetivo ampliar el poder soviético, sino impedir la expansión del fundamentalismo islámico triunfante en el vecino Irán. Este propósito no pudo cumplirse, ya que los talibanes (integristas islámicos radicales) triunfaron y gobernaron en Afganistán hasta el año 2001. En cualquier caso, la invasión soviética de este país supuso el inicio formal de lo que se conoce como segunda guerra fría.
b) La respuesta estadounidense: la política exterior de Reagan.
Esta aparente ofensiva soviética parecía aprovecharse de la debilidad estadounidense posterior a la crisis económica de los años setenta y a la Guerra de Vietnam. Fue uno de los factores que contribuyó al triunfo electoral en EE UU del republicano Ronald Reagan en 1980. Éste, cuyo programa era muy conservador y nacionalista, se comprometió a combatir con toda energía el "imperio del mal", identificado con la URSS y sus aliados, entre los que se incluía de manera un tanto forzada a nuevos enemigos, como los integristas islámicos de Irán y de Libia y los dirigentes nacionalistas del Caribe. Mediante esta política exterior, EE.UU. pretendía reafirmar su liderazgo mundial frente a todo régimen que atentase contra sus intereses, y superar el trauma de Vietnam y los años setenta. En los años ochenta, EE.UU. financió y armó todo tipo de contraguerrillas ("contras"), opuestas a las tradicionales guerrillas de izquierdas, frente a regímenes poco amistosos, en Iberoamérica, África y Asia. Se realizaron despliegues de nuevos misiles y experimentos con armas masivas como la bomba de neutrones. EE.UU, para reafirmar el orgullo nacional, llevó a cabo varias operaciones militares relámpago contra pequeños países, como Granada, una pequeña isla del Caribe invadida por EE UU por su supuesto izquierdismo en 1983; Libia, bombardeada en 1986 por considerarla responsable del terrorismo internacional; y Panamá, invadida en 1989 para impedir un supuesto ataque contra el canal. Pero quizá la jugada maestra de Reagan fue lanzar la Guerra de las Galaxias nombre popular de un costosísimo sistema defensivo para protegerse de los misiles soviéticos.

Fuente: http://bachiller.sabuco.com

29 mar. 2017

Capitalismo versus Comunismo

Al concluir la Segunda Guerra Mundial, la organización económica europea, basada en su potencial industrial, estaba quebrada. El continente que había sido el centro comercial e industrial del mundo, perdió su lugar de privilegio. De ese mundo arrasado surgieron dos potencias hegemónicas (Estados Unidos y la Unión Soviética) que impondrán su dominio sobre buena parte del planeta, en un período que abarca buena parte del siglo XX.
Ambos pertenecían al grupo de los vencedores -los Aliados- de la Segunda Guerra Mundial, "ambos contaban con los recursos económicos y militares más importantes. Su población y extensos territorios les proporciona la fuerza de trabajo, las materias primas y las fuentes de energía necesarias para desarrollar sus industrias".
Estados Unidos, luego de la política de reformas de F. D. Roosevelt (New Deal) logró transformarse en la primer potencia industrial Occidental capitalista. La Unión Soviética, también había logrado grandes éxitos con sus programas de desarrollo industrial durante el gobierno Stalin -los Planes Quinquenales-.
Estados Unidos y la Unión Soviética serán los dos grandes representantes de dos formas distintas de organización social y económica, que se lanzaron a ampliar su influencia. El resultado es la división de buena parte del mundo en dos bloques: el Occidental Capitalista, el Oriental Comunista, en lo que se denomina la Guerra Fría.
Para comprender mejor las diferencias de estos modelos y su constante rivalidad, desde que culmina la Segunda Guerra Mundial hasta 1991, es necesario exponer con claridad, y de forma sintética, qué es lo que los diferencia y los muestra como modelos irreconciliables.

Capitalismo
"El término designa el sistema socioeconómico  caracterizado fundamentalmente por la propiedad privada de los principales medios de producción y la libertad reconocida a los individuos" para realizar contratos que garanticen sus intereses. "Desde el punto de vista jurídico, el capitalismo descansa sobre dos instituciones esenciales: el derecho de propiedad privada y la libertad de contrato... En general, la actividad económica está orientada hacia la rentabilidad u obtención de beneficios por las empresas privadas en un régimen de libre concurrencia, en el cual, al menos en principio, el Estado  no interviene.   El elemento central del sistema es el mercado... Según la ley de la oferta y la demanda, el mercado regula los precios" y todo lo que hace al proceso de producción y distribución. La competencia es lo que regula la actividad económica.
Los teóricos liberales consideran que la propiedad privada  y la búsqueda de interés personal aseguran el mejor aprovechamiento de los recursos; ello resulta del libre juego del mercado. "La libertad de empresa garantiza, a su vez, el mantenimiento de todas las libertades políticas y sociales". A partir de la crisis del '29 el modelo clásico capitalista liberal, comienza a ser sustituido por nuevas tendencias que "el llamado capitalismo organizado, cuya característica central es la fuerte intervención de  Estado para regular el sistema" (Keynesianismo).
Comunismo
Se entiende por comunismo a la organización social y económica basada en la comunidad de los medios de producción y los bienes por ellos producidos. Como movimiento socio político propone la supresión de la propiedad privada , la socialización de los medios de producción y la emancipación del proletariado (de los obreros), produciéndose  de este modo la eliminación de las clases sociales y la progresiva extinción del Estado.
Las principales características económicas son: la eliminación de la propiedad privada, la socialización de los medios de producción, sustitución de la economía de mercado por la economía de Planificada centralizada donde el Estado administra y controla todos los aspectos, colectivización de la tierra e industrialización dirigida y planificada.
La principal característica política es el Sistema de Partido Único que controla el Estado y la dinámica social. El funcionamiento real del poder descansa sobre su mecanismo político por excelencia, el partido Comunista. Este monopoliza la soberanía del proletariado, supone que los poderes ejecutivos, legislativos y judicial estén centralizados. El poder central tiene la última palabra en todos los asuntos de interés público y el poder central debe coincidir por completo con los órganos supremos del partido.


Texto elaborado gracias al aporte de "Historia. El mundo contemporáneo" AA.VV. Ed. de AIQUE Polimodal, Buenos Aires, 2005. "Diccionario de Ciencia Sociales y Políticas" Torcuato Di Tella entre otros. Ed.Ariel, Buenos Aires, 2006.

28 mar. 2017

Berlín tras el apocalipsis, julio de 1945

Sensational film footage! Berlin after the apocalypse in color and HD - Berlin In July 1945 (HD 1080p) from Konstantin von zur Mühlen on Vimeo.

Ejercicios sobre el Plan Marshall

El Plan Marshall es el nombre popular del European Recovery Program (ERP), plan de ayuda económica de los Estados Unidos para la reconstrucción de los países europeos después de la Segunda Guerra Mundial. La iniciativa fue conocida así porque fue diseñado principalmente por el Secretario de Estado de Estados Unidos, el Gral. George Marshall. Después de la segunda guerra mundial, la clase dirigente de Estados Unidos y su presidente, Harry Truman, comenzaron a preocuparse por la pérdida de liderazgo en Europa. Las tensiones con los soviéticos era cada vez mayor, y estos últimos habían comenzado a influir en la política de casi toda Europa.
Algunos hechos político-militares ayudaron a decidirse a los norteamericanos por aplicar dicho plan: el debilitamiento británico en el Mediterráneo, el Golfo Pérsico, el océano Indico y hasta en el pacífico. Además, el Reino Unido ya no podía seguir asistiendo a griegos, turcos e iraníes frente a los soviéticos. Los ingleses tenían menos recursos para mantener sus numerosas bases en el Mediterráneo (Malta, Gibraltar, Chipre, Libia y el canal de Suez). Lo mismo sucedía en el Mar Rojo, en la India y en China donde los avances de los ejércitos de Mao parecían incontenibles, a pesar de que había reconquistado Hong-Kong en 1947. Otro problema para Estados Unidos, provenía de la constante expansión de la Unión Soviética en Europa Occidental. Italia contaba con un partido comunista fuerte y los mismo pasaba en Francia. Incluso se incorporaron en distintos ministerios a miembros del partido comunista.
Al mismo tiempo, en que Truman anticipaba su doctrina, el general Marshall, reunido con su colegas occidentales advertía que, de no mediar una ayuda económica-financiera, toda Europa Occidental caería en manos de la dominación soviética (Ver discurso de Marshall). Finalmente, en 1947, el presidente Truman anunció el envío de la ayuda con la coordinación de George Marshall.

Motivos para ayudar a Europa
Dos motivos esenciales llevaron a los estadounidenses a tomar esa medida: primero, evitar que su propia economía cayera y que detuviera el crecimiento económico que había provocado la industria bélica durante la segunda guerra, ante la penuria europea y la imposibilidad financiera de comprar productos norteamericanos. De esta forma se impediría la caída de la demanda, y la posible baja de la actividad industrial y laboral. Y a su vez, permite colocar grandes sumas de capital en créditos. En segundo lugar, evitar la expansión soviética sobre todo el continente europeo.
Este plan de ayuda demandaba una coordinación previa de los países europeos para su aplicación. Para ello se reunió en junio-julio de 1947 una conferencia en París a la que, tras muchas dudas, acudió la URSS. Pronto éste declinó el ofrecimiento y obligó a sus países satélites a hacer lo mismo alegando que el plan era un instrumento del imperialismo para la hegemonía americana
Truman, firmó el programa en 1948 y casi simultáneamente se constituyó en Paris la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), para coordinar la distribución de la ayuda. Así, siete mil millones de dólares en forma de manufacturas y créditos, comenzaron a invadir Europa. Salvo, España y Finlandia, que quedaron excluidas de la ayuda por sus regímenes políticos neofascistas y porque durante la guerra habían colaborado con el nazismo.
Se calcula que en total el Plan supuso una ayuda de 13.150 millones de dólares entre 1947 y 1952. El éxito del plan fue esencial para la recuperación económica y el asentamiento de los regímenes democráticos en Europa Occidental.

Observa con atención el mapa y responde:

1- ¿Qué países recibieron mayor apoyo financiero por parte de Estados Unidos? ¿Por qué serán estos países los más beneficiados?
2- ¿Qué tipo de condiciones puede tener aceptar dicho apoyo financiero?
3- Explica la relación que hay entre la ayuda económica para Europa y la economía Norteamericana.

Observa con atención la fotografía y responde


4- ¿Qué consecuencias de la Segunda Guerra Mundial ven reflejada en la fotografía?
5- ¿Qué áreas económicos se pueden ver beneficiadas por la ayuda del Plan Marshall? Toma en cuenta lo que muestra la fotografía.
6- Describe que aparece representado en la fotografía. ¿a qué zona de Europa crees que corresponde? ¿Por qué a EE.UU, le interesará reconstruir dicha zona?

La Doctrina Truman y el Plan Marshall desde el punto de vista soviético

Sirvió de pretexto para intensificar la expansión del imperialismo norteamericano en Europa y proclamar abiertamente una política antisoviética (...) El 12 de marzo de 1947, Truman solicitó al Congreso norteamericano (...) prestar urgentemente "ayuda" a Grecia y Turquía (...) No trató siquiera de ocultar el carácter militar de la proyectada "ayuda" ni la aspiración de EE.UU. a instalarse en los países beneficiarios de la misma (...) El mensaje del presidente norteamericano lleno de calumnias groseras contra los países socialistas, llamaba prácticamente a los EE.UU. a asumir el papel de gendarme mundial, o sea, a intervenir en los asuntos de todas las naciones al lado de la re acción y de la contrarrevolución, contribuyendo a la represión del movimiento liberador de todos los pueblos y oponiéndose abiertamente a la revolución y al desarrollo socialista de los Estados (...)
El carácter antisoviético y antisocialista de la política exterior formulada en la "Doctrina Truman" era evidente (...) El Gobierno y la prensa soviéticos denunciaron enérgicamente la naturaleza imperialista de la "Doctrina Truman". El periódico Pravda señaló en aquellos días que esa "doctrina" significaba una nueva intervención en la vida de otros Estados y que las pretensiones de EE.UU. al papel dirigente de los asuntos internacionales aumentaban al tiempo que crecían las apetencias de los círculos norteamericanos interesados (...)
El 5 de junio de 1947, el Secretario de Estado norteamericano George Marshall señaló, al hacer uso de la palabra en la Universidad de Harvard, que la economía de muchos países de Europa se encontraba en una situación penosa y que los EE.UU. deseaban ayudar a su restablecimiento 
 (...) Dejaba oculta, claro está, la verdadera razón de ser del nuevo plan norteamericano.
(...) Una gran parte de la burguesía de los países europeos, asustada por el crecimiento de las fuerzas del socialismo y de la democracia, aplaudió el discurso(...), pero la Unión Soviética se daba perfectamente cuenta de lo que aquélla significaba en realidad, de cuánto valían las aseveraciones del Gobierno de los EE.UU. respecto a su deseo de ayudar al restablecimiento de los países perjudicados por la guerra. (...)
En 1947, Washington (...) quiso asegurar, por medio de la ayuda prometida, la influencia económica, política y militar dominante de los EE.UU. en los países de Europa Occidental, arruinados por la guerra, detener, valiéndose de la intervención, el ascenso del movimiento revolucionario, que se observaba en muchos de esos países, así como aislar a la URSS y hacer retomar a los cauces del desarrollo capitalista a todos los Estados democrático-populares o, por lo menos, algunos de ellos (...)
Los autores del "Plan Marshall" le asignaban desde el primer momento un papel esencial en el restablecimiento del militarismo alemán, como importante elemento del bloque militar que se creaba, bajo la égida de los EE.UU. dirigido contra la URSS y otros países socialistas. (...)
El Gobierno soviético hacía ver con insistencia que los objetivos del "Plan Marshall" estaban en pugna con la paz y la independencia de los pueblos (...) Los Gobiernos de los países de democracia popular condenaron a su vez los peligrosos objetivos del imperialismo norteamericano, encubiertos con la apariencia "filantrópica" del "Plan Marshall".
Historia de la Política Exterior de la U.R.S.S. 1947

 Texto extraído de: http://www.historiasiglo20.org/

26 mar. 2017

El sistema bipolar de la posguerra

(J.B. Duroselle "Europa de 1815 a nuestros días. Relaciones internacionales")

     "... la finalización de la guerra fue la destrucción del nazismo y del fascismo considerados como una especie de enfermedad... De este modo, la derrota del eje... daría plenos poderes para la reconstrucción y para la re educación (desnazificación, democratización), eran considerados, especialmente por Roosevelt, como un objetivo suficiente... 
     Pero a partir de 1945 se hizo patente que la victoria sólo había solucionado parte de los problemas. La lucha en común disfrazó una realidad muy profunda: la heterogeneidad fundamental de la coalición en el plano de las ideologías político-sociales. Los fines de la URSS, seguían siendo los mismos de siempre, es decir el triunfo del comunismo en el mundo entero. Pronto se hizo evidente que la alianza dejaba paso a una división en dos campos, en dos bloques... 
     Pero este dato se superponía a un fenómeno nuevo: la concentración del poder en manos de dos Estados, los Estados Unidos y la URSS. Dicho de otro modo cinco de las grandes potencias de 1939 perderían su categoría para quedar reducidas a nivel de potencias medianas. 
     Francia en 1940 e Italia en 1943 obtuvieron la demostración de este hecho por cuanto no eran realmente capaces de garantizarse su propia seguridad y por tanto habían perdido su estatuto de grandes potencias. Japón y Alemania eran verdaderas potencias. Pero su fuerza fue destruida totalmente. En último lugar Gran Bretaña, jamás invadida, victoriosa, podía esperar figurar entre los grandes. En los dos primeros años de la posguerra reconoció su decadencia real en tanto de potencia. Así, en 1947, consciente de que era incapaz de ejercer una influencia dominante en el Mediterráneo y en el Medio Oriente, se vio obligada a sugerir a los Estados Unidos que la sustituyesen. 
Paralelamente la potencia de los Estados Unidos y la URSS, aumentó considerablemente, según dos procesos a decir verdad muy diferente. 
     Los Estados Unidos eran desde comienzos del siglo XX, y sobre todo a partir de 1919, la mayor potencia económica del mundo. Pero hasta 1940..., había creído inútil obtener de sus inmensos recursos una fuerza militar considerable. Era la tradición del aislacionismo. Considerándose protegidos por la flota británica y por el ejército francés, se contentaron con reclamar la igualdad naval con Inglaterra y redujeron su ejército... (119 mil hombres en 1930). La Segunda Guerra los convirtió no sólo en el arsenal de la democracia, sino también en una formidable potencia militar... 1945, cuando el resto del mundo estaba en ruinas, se había convertido, por un momento, en la única gran potencia industrial del mundo... El monopolio de la bomba atómica, del que disfrutaron los americanos hasta 1949, permitía garantizar la seguridad...
     Mientras que los americanos dudaron mucho tiempo en convertir su potencial en fuerza militar, la URSS, con un potencial de recursos más débil, y muy diezmada por las destrucciones de la guerra, se convirtió en una gran potencia gracias a un esfuerzo voluntarioso y encarnizado. El régimen totalitario, la fiscalización, la autoridad del Estado, le permitió determinar la parte de la renta nacional reservada a la defensa... dicho de otro modo, los soviéticos forjaron, durante la guerra, un gigantesco ejército aumentando la parte de los recursos destinados a la defensa en detrimento de la parte destinada al consumo de los ciudadanos. Pudieron... alcanzar en breve tiempo a los Estados Unidos en cuanto a la bomba atómica A y la bomba H, e incluso adelantarles en materia de proyectiles intercontinentales. 
     No había, pues, más que dos grandes potencias... ninguna de las antiguas potencias, el Reino Unido o Francia, disponía de los medios económicos o del espacio suficiente para alcanzar aisladamente el rango de las dos grandes..." 

17 mar. 2017

Esquema sobre la organización de la O.N.U.

ONU es la sigla por la cual se conoce a nivel general a la Organización de las Naciones Unidas. Se trata de la entidad de carácter internacional..., integrada por gobiernos de todo el mundo que buscan unir esfuerzos para conseguir buenos resultados en materia de paz, seguridad, progresos tanto económicos como sociales, cuestiones de raíz humanitaria y derechos humanos.  
La ONU,..., fue instaurada una vez concluida la Segunda Guerra Mundial, a través de la firma de un documento conocido como la Carta de las Naciones Unidas. La fundación se concretó el 24 de octubre de 1945 en la ciudad de San Francisco (California), con la participación de 51 naciones con el objetivo de promover la paz mundial. Todos los países que forman parte de este organismo afirman que comparten el deseo de resolver los conflictos en todo el territorio mundial a través del diálogo, a fin de evitar consecuencias tan nefastas como la Segunda Guerra Mundial, aunque lamentablemente estos propósitos lejos están de llevarse a cabo. En la carta de las Naciones Unidas se establece que pueden formar parte de este organismo todos los países que acepten sus obligaciones ( de acuerdo a lo que el resto de las naciones esperan de ellos) y respeten la autoridad de la ONU y las decisiones que allí se tomen en favor de la paz mundial. 
Los objetivos fundamentales de la ONU son: preservar a las futuras generaciones de todo conflicto bélico, reafirmar las bases de los derechos básicos de los seres vivos, planificar las formas en las que la justicia y el respeto entre las naciones de todo el mundo se hagan realidad y promover el progreso de todos los países sin distinción, elevando la calidad de vida de los más desfavorecidos. La sede principal de la ONU se encuentra en Nueva York pero también posee instalaciones en Ginebra. Allí, los Estados miembros y otros organismos vinculados deciden y brindan su consejo acerca de diversos temas que se tratan en las reuniones periódicas que se celebran a lo largo del año. 
Dentro de la Organización de las Naciones Unidas existen seis órganos, donde cada uno se encarga de representar una de las actividades básicas de toda sociedad (economía, medio ambiente, sociedad, etc), ellos son: la Asamblea General, la Secretaría y los Consejos de Seguridad, de Administración Fiduciaria, de Justicia Internacional y el Económico y Social. Cada uno de ellos se rige por un programa y cuenta con fondos para el desarrollo de las actividades que le conciernen, los cuales provienen del pago que cada Estado Miembro hace sobre las cuotas establecidas por el organismo... 
En la actualidad, la ONU cuenta con 192 Estados miembros. Existen países donde el ingreso al organismo aún está en discusión, como el caso de la República de China-Taiwán. La Ciudad del Vaticano (al respecto, hay que decir que la Santa Sede está considerada como un miembro de carácter observador) y Palestina (la Organización para la Liberación de Palestina también está valorada en este marco como miembro observador) son algunas de las naciones que no forman parte de la ONU.
http://www.sanroman.esc.edu.ar/material_med.html












Mapa en el que se muestran los Estados miembros de la O.N.U. de acuerdo a su fecha de ingreso:
   1945 miembros fundadores
   1946–1959
   1960–1989
   1990– actualidad
   Estados Observados

Fuente: UNFPA. "El estado de la población mundial 2001". Para información más actualizada sobre población consulte "El informe sobre la población Mundial 2003", del UNFPA (versiones PDF y HTM)
http://definicion.de/onu/


El horror del holocausto

Entrada principal del campo de exterminio de 
Auschwitz-Birkenau. Polonia.
     El Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el Estado, de aproximadamente seis millones de judíos por el régimen nazi y sus colaboradores.
     Los nazis, que llegaron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran una "raza superior" y que los judíos, considerados "inferiores", eran una amenaza extranjera para la llamada comunidad racial alemana.
     Durante la era del Holocausto, las autoridades alemanas persiguieron a otros grupos también considerados "inferiores", como: los romaníes (gitanos), los discapacitados y algunos pueblos eslavos (polacos y rusos, entre otros). Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos y de comportamiento, entre ellos los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová y homosexualesEn 1933, la población judía de Europa ascendía a más de nueve millones, y la mayoría de los judíos europeos vivía en países que la Alemania nazi ocuparía o dominaría durante la Segunda Guerra Mundial. Para el año 1945, los alemanes y sus colaboradores habían asesinado aproximadamente a dos de cada tres judíos europeos como parte de la llamada: "Solución final": la política nazi para asesinar a los judíos de Europa. Entre otras víctimas se incluyen 200 mil romaníes (gitanos). Como mínimo, 200 mil pacientes discapacitados física o mentalmente, en su mayoría alemanes y que vivían en instituciones, fueron asesinados en el marco del llamado  Programa de Eutanasia.
     A medida que el régimen nazi se propagaba por Europa, los alemanes y sus colaboradores perseguían y asesinaban a millones de personas. Entre dos y tres millones de prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados o murieron de inanición, enfermedades, negligencia o maltrato. Los intelectuales polacos no judíos fueron perseguidos y asesinados por los alemanes. Millones de civiles polacos y soviéticos fueron deportados para realizar trabajos forzados en Alemania o en la Polonia ocupada, donde generalmente trabajaban y muchas veces morían en condiciones deplorables. Desde los primeros años del régimen nazi, las autoridades alemanas persiguieron a los homosexuales y a otras personas cuyos comportamientos no se ajustaban a las normas sociales prescritas. Miles de oponentes políticos (comunistas, socialistas y sindicalistas), así como disidentes religiosos (como los testigos de Jehová), fueron perseguidos por oficiales de la policía alemana. Muchas de estas personas murieron como resultado de la encarcelación y el maltrato.
creartehistoria

creartehistoria
creartehistoria



El Holocausto Mapas animados »




Mapa del antisemitismo nazi


10 mar. 2017

Entre la razón y el infierno - Hiroshima-, por Albert Camus


El 6 de agosto de 1945 bombarderos estadounidenses lanzaron sobre la ciudad japonesa de Hiroshima la primera bomba atómica, causando la muerte de unas 140.000 personas. Dos días más tarde, Albert Camus publicó un artículo en Combat donde lamentaba profundamente que las conquistas científicas estuvieran al servicio “de la más formidable furia destructora de que el hombre haya dado pruebas desde siglos”. Lamentablemente, al día siguiente de aparecer esta publicación, la aviación norteamericana arrojó una segunda bomba sobre otra ciudad nipona, Nagasaki, que causó la muerte de unos 70.000 japoneses. Sus palabras aún hoy siguen vigentes.

   "El mundo es lo que es, es decir, poca cosa. Es lo que desde ayer todos sabemos gracias al formidable concierto que la radio, los diarios y las agencias noticiosas acaban de desencadenar con respecto a la bomba atómica. En efecto, nos enteramos, en medio de una multitud de comentarios entusiastas, que cualquier ciudad de mediana importancia puede ser totalmente arrasada por una bomba del tamaño de una pelota de fútbol. Los diarios norteamericanos, ingleses y franceses se extienden en elegantes disertaciones sobre el porvenir, el pasado, los inventores, el costo, la vocación pacífica y los efectos bélicos, las consecuencias políticas y aun la índole independiente de la bomba atómica. En resumen, la civilización mecánica acaba de alcanzar su último grado de salvajismo. Será preciso elegir en un futuro más o menos cercano entre el suicidio colectivo o la utilización inteligente de las conquistas científicas.
   Mientras tanto, es lícito pensar que hay cierta indecencia en celebrar así un descubrimiento que se pone, primeramente, al servicio de la más formidable furia destructora de que el hombre haya dado pruebas desde siglos. Nadie, sin duda, a menos que sea un idealista impenitente, se asombrará de que, en un mundo entregado a todos los desgarramientos de la violencia, incapaz de ningún control, indiferente a la justicia y a la sencilla felicidad de los hombres, la ciencia se consagre al crimen organizado.
   Estos descubrimientos deben ser registrados, comentados según lo que son, anunciados al mundo para que el hombre tenga una idea precisa de su destino. Pero rodear estas terribles revelaciones de una literatura pintoresca o humorística, no es soportable.
   Ya se respiraba con dificultad en un mundo torturado. Y he aquí que se nos ofrece una nueva angustia, que tiene todas las posibilidades de ser definitiva. Sin duda se le brinda al hombre su última posibilidad. La bomba atómica puede servir, en rigor, para una edición especial. Pero debiera ser, con toda seguridad, motivo de algunas reflexiones y de mucho silencio.
   Además, hay otras razones para acoger con reserva la novela de ciencia ficción que los diarios nos ofrecen. Cuando se ve al redactor diplomático de la Agencia Reuter anunciar que esta invención vuelve caducos los tratados e incluso las decisiones de Postdam, señalar que es indiferente que los rusos estén en Koenigsberg o los turcos en los Dardanelos, no se puede evitar atribuirle a tal concierto intenciones bastante ajenas al desinterés científico.
   Entiéndase bien. Si los japoneses capitulan después de la destrucción de Hiroshima y por efectos de la intimación, nos alegramos. Pero nos rehusamos a sacar de tan grave noticia otra conclusión que no sea la decisión de abogar más enérgicamente aún en favor de una verdadera sociedad internacional, en la que las grandes potencias no tengan derechos superiores a los de las pequeñas y medianas naciones, en que la guerra, azote hecho definitivo por el solo efecto de la inteligencia humana, no dependa más de los apetitos o de las doctrinas de tal o cual estado.
   Ante las perspectivas aterradoras que se abren a la humanidad, percibimos aún mejor que la paz es la única lucha que vale la pena entablar. No es ya un ruego, sino una orden que debe subir de los pueblos hacia los gobiernos, la orden de elegir definitivamente entre el infierno y la razón."

Fuente: Camus, Albert, Combat, 8 de agosto de 1945, en Moral y Política, Biblioteca clásica y contemporánea, Buenos Aires, Editorial Losada, 1978, págs. 57-59.

Ficha 1 para 1º de Bachillerato

DE LAS GUERRAS MUNDIALES AL MUNDO BIPOLAR

La “era de la catástrofes”
“Pero peor aún que los horrores de la guerra en el frente de occidental iban a ser sus consecuencias. La experiencia contribuyó a brutalizar la guerra y la política, pues si en la guerra no importaba la pérdida de vidas humanas y otros costes, ¿Por qué debía de importar en la política? Al terminar la primera guerra mundial, la mayor parte de los que habían participado en ella -es su inmensa mayoría como reclutados forzosos –odiaban sinceramente la guerra. Sin embargo, algunos veteranos que habían vivido la experiencia de la muerte sin revelarse contra la guerra desarrollaran un sentimiento de indomable superioridad, especialmente con respecto a las mujeres y a los que no habían luchado en la guerra…”                                                  

                           Eric Hobsbawn “Siglo XX: la época de las guerra totales” Pág. 34.

1- Subraya en el texto aquella frase o expresión que creas más importante o significativa.
2- Tomando en cuenta el primer texto: ¿cómo describirías el clima social una vez finalizada la Primera Guerra Mundial?

“¿Por qué, pues las principales potencias de ambos bandos consideraron la primera guerra mundial como un conflicto en el que sólo se podía contemplar la victoria o la derrota total?
La razón es que, a diferencia de otras guerras anteriores, impulsadas por motivos limitados y concretos, la primera guerra mundial perseguía objetivos ilimitados. En la era imperialista, se había producido la fusión de la política y la economía. La rivalidad política internacional se establecía en función del crecimiento y la competitividad de la economía, pero el rasgo característico era precisamente que no tenía límites.
(…) En mayor medida, pues, que en la ‘gran guerra, en la segunda guerra mundial se luchó hasta el final, sin que en ninguno de los dos bandos se pensara seriamente en un posible compromiso...”
                          
                           Eric Hobsbawn “Siglo XX: la época de las guerra totales” Pág. 39 y 50

3- Según el historiador Eric Hobsbawn ¿qué características tienen las Guerras Mundiales? ¿Qué las diferencia de otras guerras?

4- Observa con atención la siguiente fotografía: realiza una descripción pormenorizada de qué aparece representado,  ¿quién crees que tomó la fotografía y con qué fin?, realiza un comentario personal sobre dicha imagen.


5- De la Segunda Guerra Mundial al Mundo bipolar:

     El horror de la guerra exigió la conformación de las Naciones Unidas que tendrá como fin mediar en futuros conflictos y fomentar la paz: “las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial se reunieran en San Francisco para hacer realidad el viejo sueño de una organismo capaz de arbitrar los conflictos internacionales. En la práctica, la ONU. parece ante todo un instrumento de los más poderosos”[1]. Pero, el mundo que surgió del conflicto se halló profundamente dividido en dos campos que fueron intensificando sus diferencias, como consecuencias del antagonismo en sus estructuras políticas, económicas, ideológicas, etc. “El antiguo sistema de equilibrio multilateral, cuyo centro era Europa, fue sustituido por un sistema bilateral de dos superpotencias: los Estados Unidos y la Unión Soviética. Ellas superaron en poderío económico, militar, científico y técnico a las demás naciones del planeta estableciendo una bipolaridad que explicó, en buena medida, la marcha de los acontecimientos mundiales hasta 1990”[2].
     Si el desarrollo de la guerra fue brutal, no menos su final, el mundo ingresará en la era nuclear, con el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que además de sus secuelas, mostró los alcances de la ciencia y representó el inició de una nueva etapa de conflictos: ahora denominada "Guerra fría" (la lucha por establecer su hegemonía en el mundo entre las potencias capitalistas y comunistas, es decir, EE.UU. y URSS respectivamente). De poco sirvió la experiencia de la Segunda Guerra Mundial, pues el fin de la guerra no significó un verdadero sentimiento de coexistencia y paz que pregona la ONU. y la Declaración de Derechos del Hombre. Por este motivo el nuevo orden no fue estable y las guerras no se hicieron esperar viendo un clima de temor nuclear...la paz solo se apuntaló para quienes tenían la capacidad de defenderla y el poder nuclear era su mejor defensa[3].

a- Los dos grandes vencedores de la guerra son: Estados Unidos y la Unión Soviética ¿qué características poseen, según el texto?
b- ¿Por qué el fin de la guerra no significó un verdadero clima de paz?



Safe Creative #1104098939675[1] “Breve historia del Siglo XX”, Fernando García de Cortázar…, Pág. 391.
[2] “Historia del mundo actual” Manual para Bachillerato. AA.VV. Santillana, Montevideo, 2008. Pág. 19.
[3] Texto elaborado por la docente tomando como referencia "Historia de Mundo Contemporáneo" de Pfeiffer y Lettieri, Ed. EUDEBA, Bs. As. 1999


7 mar. 2017

8 de marzo paro internacional de mujeres

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Es por estas fechas -como en otras tantas- donde la historia se hermana con lo vano y superficial. Lo que supo ser memoria colectiva de lucha y transformación es, hoy día, para muchos un gesto individual de recordatorio del género y la felicidad aparente de recibir una ofrenda. Es por eso que, como cada año, re-publico un breve resumen de lo que para mucho nos representa y significa el 8 de marzo.
La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en el año 1908, donde murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las miserables condiciones de trabajo que padecían. También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1857, también en Nueva York.
Obreras textiles de Nueva York, protagonistas del 8 de marzo:
A mediados del siglo XIX la mujer se incorpora, cada vez más, a la producción, especialmente en la rama textil. Pero las extenuantes jornadas de más de 12 horas a cambio de salarios miserables sublevaron a las obreras de una fábrica textil neoyorquina que salieron a reclamar por sus derechos. A fines del invierno de 1857, el 8 de marzo, un grupo de mujeres manifestantes fueron atacadas por la policía.
Pero no fue la primera ni la última vez que las obreras textiles se movilizaban. Medio siglo más tarde, en marzo de 1908, 15 mil obreras marcharon por la misma ciudad al grito de "¡Pan y rosas!", sintetizando en esta consigna sus demandas por aumento de salario y por mejores condiciones de vida. Al año siguiente -también en marzo-, mas de 140 jóvenes mujeres murieron calcinadas en la fábrica textil donde trabajaban encerradas en condiciones inhumanas.
Clara Zetkin (izq.) y Rosa de Luxemburgo en 1910.
Fue finalmente en 1910, durante un Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, que la alemana Clara Zetkin (imagen izquierda) propuso que se estableciera el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trababjadora, en homenaje a aquellas que llevaron adelante las primeras acciones de mujeres trabajadoras organizadas contra la explotación capitalista. Siete años más tarde, cuando se conmemoraba este día en Rusia - febrero de 1917, para el calendario ortodoxo -, las obreras textiles tomaron las calles reclamando "Pan, paz y libertad", marcando así el inicio de la más grande revolución del siglo XX, que desembocara en la toma del poder por la clase obrera, en el mes de octubre del mismo año.
Clara Zetkin (1857-1933) fue dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y organizadora de su sección femenina. Fundó el periódico "La Igualdad", que se transformó en uno de los canales de expresión más importante de las mujeres socialistas de su época. Combatió contra la dirección de su partido cuando ésta se alineó con la burguesía nacional votando los créditos de guerra en la Primera Guerra Mundial
A medida que el feminismo ha ido cobrando fuerza en todo el mundo, el Día de la Mujer Trabajadora ha ido perdiendo su carácter obrero, pasando a ser una jornada de lucha en la que se reclaman los derechos de todas las mujeres en todos los ámbitos.
Año tras año, miles de mujeres salen a las calles de todo el mundo para demandar nuevos derechos, defender los ya conquistados y luchar contra aquellas leyes que las discriminen o que rechacen el principio de igualdad de sexos y de oportunidades. En numerosos lugares del mundo las mujeres siguen demandando derechos básicos como acceder a la educación, la cultura, el trabajo o la política. Las mujeres expresan hoy su voluntad de participar en condiciones de igualdad en sectores en los que tradicionalmente su participación ha sido minoritaria.
Alexandre SUMPF, « Les femmes, la guerre et la paix », Histoire par l'imagehttp://www.histoire-image.org/etudes/femmes-guerre-paix


Breve cronología de la historia del día de la mujer trabajadora
1908
El 3 de mayo, en Chicago, el movimiento feminista socialista lleva a cabo una jornada en el teatro Garrick, haciendo campaña por el voto femenino y en contra de la esclavitud sexual. Este día fue el primer día Woman´s Day
1909

En Nueva York, el Comité Nacional de la Mujer del Partido Socialista Norteamericano recomienda que se establezca el último domingo del mes de febrero una jornada a favor del voto femenino, bajo la denominación de Women´s Day.
1910

Se lleva a cabo la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, donde se presenta la propuesta del Partido Socialista Norteamericano de dar por establecido el Día Internacional de la Mujer, a través de las delegadas Lena Morrow Lewis y May Wood Simons, esto en Copenhague, Dinamarca. (Clara Zetkin apoya la propuesta).
1911

Se celebra el primer Día Internacional de la Mujer, el 19 de marzo en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, en conmemoración de un levantamiento sucedido en Prusia en la misma fecha. En este día se demanda derecho a votar, igualdad de oportunidad para el ejercicio de cargos públicos y derecho al trabajo.
1913

En Rusia, el 17 de febrero (2 de marzo en el calendario occidental) celebran por 1ra vez las mujeres rusas el Día Internacional de la Mujer bajo el nombre de “Día Internacional de las Obreras.
1914

En Alemania, Suecia y Francia se llevan a cabo actividades de protesta contra la guerra, el militarismo y el derecho al voto.
1915

Cientos de mujeres salen a las calles el 8 de marzo para repudiar la Primera Guerra Mundial.
1917

En San Petesburgo se realiza una manifestación pidiendo pan y el regreso de los combatientes. Este evento es considerado uno de los detonantes de la Revolución Rusa, 4 días después el Zar abdica y es otorgado el derecho al voto a las mujeres. A partir de ese día, el 8 de marzo queda instituido como el Día Internacional de la Mujer Comunista.

"Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres,
¡Qué poco es un solo día, hermanas,
qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!
De la cuna donde nacimos hasta la tumba donde dormiremos ...
Nosotras queremos ver y oler las flores.
Queremos flores de los que no se alegraron 
cuando nacimos hembras en vez de machos,
Queremos flores de los que nos cortaron el clítoris.
Y de los que nos vendaron los pies.

Queremos flores de quienes no nos mandaron al colegio 
para que cuidáramos a los hermanos y ayudáramos en la cocina.
Flores del que se metió en la cama de noche 
y nos tapó la boca para violarnos mientras nuestra madre dormía.
Queremos flores del que nos pagó menos por el trabajo más pesado
y del que nos corrió cuando se dio cuenta que estábamos embarazadas.
Queremos flores del que nos condenó a muerte forzándonos a parir
a riesgo de nuestras vidas.

Queremos flores del que se protege del mal pensamiento
obligándonos al velo y a cubrirnos el cuerpo.
Del que nos prohíbe salir a la calle sin un hombre que nos escolte
Queremos flores de los que nos quemaron por brujas
y nos encerraron por locas.
Flores del que nos pega, del que se emborracha
del que se bebe irredento el pago de la comida del mes.
Queremos flores de las que intrigan y levantan falsos ...

Flores de las que se ensañan contra sus hijas, sus madres y sus nueras
y albergan ponzoña en su corazón para las de su mismo género.
Tantas flores serían necesarias para secar los húmedos pantanos
donde el agua de nuestros ojos se hace lodo;
arenas movedizas tragándonos y escupiéndonos,
de las que tenaces, una a una, tendremos que surgir.
Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres.
Queremos flores hoy. Cuánto nos corresponde...
el jardín del que nos expulsaron".

LinkWithin