19 may. 2014

Anarquismo


El término anarquismo es de origen griego y significa “sin autoridad ni poder”. Esta ideología, junto con el marxismo, constituye una de las corrientes del “socialismo”. Ambas, anarquismo y marxismo, coinciden en la crítica al capitalismo y en la necesidad de su eliminación, pero difieren en cuanto a los métodos para conseguirlo y también en los fines propios de la acción revolucionaria. De hecho, a lo largo del siglo XIX ambos pensamientos se fueron alejando progresivamente, hasta convertirse en antagonistas.
El anarquismo alcanzó su máxima influencia en el seno de sociedades escasamente industrializadas -España, Italia y Rusia-, además de centros industrializados. En España el anarcosindicalismo se materializó en la creación de organizaciones como la CNT (Confederación General del Trabajo) que jugaron un importante papel, especialmente en el primer tercio del siglo XX.
La teoría anarquista
El pensamiento anarquista no es uniforme, sin embargo, sus defensores comparten algunas ideas afines, por ejemplo:

El rechazo de cualquier tipo de autoridad -en especial la del Estado- y el repudio a cualquier forma de organización autoritaria, sea de carácter partidista, administrativa o religiosa. Junto al rechazo a la autoridad preconiza la libertad individual. Para los anarquistas el Estado capitalista constituye una estructura que posibilita la explotación de la clase obrera y por ello debe ser destruido. Rechaza tanto el juego político, el sufragio, como la organización de partidos. El medio fundamental para eliminar al Estado es la huelga general, que permite arruinar a la burguesía. La organización social ha de estructurarse de abajo hacia arriba, partiendo de pequeñas comunidades autosuficientes y por la libre decisión de sus miembros. Se preconiza la idea de cooperativismo, autogestión, federación, etc.
La abolición de la propiedad privada, ya que ésta es considerada como un robo cuando se consigue sin trabajo. El derecho a la herencia (origen del status social) ha de eliminarse y sustituirse por la colectivización de los bienes.
La importancia de la educación, el hombre solo será libre cuando sea capaz de pensar por sí mismo y el mejor medio para conseguirlo es una esmerada instrucción, educación que no debería transmitir los valores de la clases dominantes.

Pensadores anarquistas
Podemos destacan tres figuras en el pensamiento anarquista:
Pierre Joseph Proudhon (1809-1865)
Su influencia se dejó sentir hasta la década de los años 60 del siglo XIX, a partir de la cual alcanzaron más relevancia las ideas de Bakunin y Kropotkin. Aunque muy relacionado con el grupo de los socialistas utópicos, de quien fue contemporáneo, se le considera el fundador del anarquismo; sus escritos son posteriores a 1848.
Criticó el juego parlamentario, sosteniendo que el sufragio universal es fácilmente manejable por la propaganda de los partidos burgueses. Frente al Estado y la Ley preconizó la asociación de pequeños productores autónomos reunidos políticamente en una federación de comunas socialmente articuladas en torno al mutualismo y el cooperativismo.
Confió en la vía pacífica y en la ayuda mutua como formas de conseguir la liberación del hombre.

Mijaíl Bakunin (1814-1876)
Fue el primer teórico anarquista en presentar su pensamiento de una manera sistemática. Propuso la colectivización (“anarco-colectivismo”) de los medios de producción (capital, tierra, industrias, etc). Según Bakunin, el Estado y otras instituciones como la Iglesia y el Ejército han de ser reemplazados por una federación de comunas creadas de forma espontánea. Minimizó el papel de los partidos políticos revolucionarios como instrumento de transformación social e igualmente rechazó el juego político parlamentario. El concepto de libertad será ampliamente desarrollado por él, contraponiendo al concepto liberal del mismo. Para él, la libertad es un hecho esencialmente colectivo.

Piotr Kropotkin (1842-1921)
Aristócrata ruso antizarista, estuvo muy influido por las ideas de Bakunin. Abogó por una sociedad sin Estado, donde el trabajo intelectual y manual no estuviesen separados y los hombres practicaran el apoyo mutuo, la libertad, la solidaridad y la justicia.
Kropotkin alentó la acción de los obreros por la vía sindical, no política partidaria, siendo representante del denominado “anarcosindicalismo”. Como instrumento indispensable para cambiar la sociedad propuso la educación, aunque también ponderó la violencia para conseguirlo.
Texto elaborado gracias a datos de: clasesdehistoria

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