27 mar. 2011

La voz del emperador japonés

Los japoneses consideraban que su emperador era la encarnación de un dios invencible y, por esta razón, nunca habían escuchado su voz. En la tarde del 15 de agosto de 1945 (poco menos de una semana después de lanzada la segunda bomba atómica) el emperador Hiro Hito se dirigió por radio a su pueblo para comunicarle que Japón se rendía ante las fuerzas aliadas, encabezadas por Estados Unidos. Sus súbditos escucharon el mensaje transmitido por su propia voz:
" (...) A pesar del valor de mis soldados y oficiales, del ardor con que mis empleados públicos desempeñan su función y de que cada uno de los cien millones de de ciudadanos han dado los mejor de sí mismos por su patria, la situación bélica no necesariamente se torna favorable, ni nos resulta favorable la coyuntura mundial (...) Razón que me ha llevado a ordenar al Gobierno imperial que acceda a las demandas del comunicado conjunto de los cuatro países beligerantes (Estados Unidos, Gran Bretaña, la República China y la unión Soviética). Creo que las penalidades que el Imperio deberá soportar de aquí en adelante, sin lugar a dudas, no son fácilmente soportables (...) pero aún así es mi deseo que, siguiendo la marcha de los acontecimientos, sobrelleváis lo insoportable y soportéis lo insufrible, hasta lograr inaugurar una gran paz para todas las edades (...) vosotros, súbditos nuestros, sabréis hacer realidad mi decisión".

Algunos sectores de la sociedad japonesa no aceptaron la derrota , por ejemplo, los oficiales de la base aérea de Atsugi, cercana Tokio, insistieron en luchar hasta el final. Algunos miembros del ejército asesinaron al comandante de la Guardia Imperial, en un intento frustrado de evitar que el mensaje de rendición fuera transmitido. Pero, la mayor parte del pueblo japonés obedeció la orden del monarca.  
Hiro Hito firma la rendición de Japón sobre el acorazado Missouri

Clic aquí para escuchar:  Interesante audio donde Mc Arthur obtiene la rendición de Japón

A bordo del acorazado Missouri, el Gral. Mc Arthur exige la rendición a los plenipotenciarios japoneses, para firmar el acuerdo de paz.


Material elaborado gracias a: "Japón, 1946-1990: el camino a la opulencia", Jorge A. Lozoya y Víctor Kerbert, 1993 y sitio web: http://www.coleccionemosjuntos.com.ar

No hay comentarios.:

LinkWithin