17 abr. 2011

50 años de la invasión de Bahía de Cochinos

Poco antes de la medianoche, el 16 de abril de 1961, unos 1.500 exiliados cubanos entrenados y financiados por la CIA intentaron derrocar a Fidel Castro en la fallida invasión de Bahía de Cochinos.
Luego de tres días, la operación acabó en una derrota humillante, conocida en la isla como la victoria de Playa Girón (Vídeo de la BBC Mundo).

El plan era derrocar a Fidel Castro y su revolución. En cambio, el proyecto se convirtió en una derrota humillante que arrojó a Cuba en los brazos de la Unión Soviética y agrabando las relaciones entre Washington y La Habana hasta la actualidad.
Fidel Castro dirigió personalmente las operaciones
en Bahía de Cochinos.
Bahía de Cochinos es una gran ensenada aislada en la costa sur de Cuba. Hay poco allí, aparte de mosquitos y un pantano infestado de cocodrilos. Playa Girón, un pueblo con una pequeña pista de aterrizaje en la desembocadura de la Bahía de Cochinos, fue el primer objetivo de los invasores, quienes tenían previsto un desembarco simultáneo cerca del pueblo de Playa Larga, 35 kilómetros en el extremo de la bahía. 
Fidel Castro había ordenado que se construyeran defensas como ésa en puntos clave a lo largo de la isla debido a que se esperaba una invasión por algún punto del país.

Planes defectuosos

El plan apoyado por EE.UU. era desembarcar prácticamente sin oposición, asegurar el área, tomar un aeropuerto e introducir en el país un "gobierno en el exilio" que luego pediría el apoyo de Washington. A la vez, el plan confiaba en un levantamiento en masa de los cubanos.
Todo salió mal: el avance de un hombre rana que encendió un faro para mostrar a los exiliados donde desembarcar también alertó a la milicia cubana de su presencia.
Un pescador local, Gregorio Moreira, quien todavía vive en la misma vivienda junto a la playa, fue uno de los primeros en dar la alarma. Moreira, de 74 años de edad, recuerda que salió de la casa, vio una llamarada, y se dirigió a la trinchera con su padre y sus hermanos. Otro pescador, Domingo Rodríguez, se les unió.
Gregorio Moreira
Gregorio Moreira fue uno de
 los primeros en dar la alarma.
El grupo contaba con 11 fusiles cuando se inició la invasión. Enseguida llegaron refuerzos, entre aviones de la Fuerza Aérea cubana. Los exiliados confiaban en que tendrían algún tipo de apoyo aéreo, pero el presidente de EE.UU. John F. Kennedy estaba decidido a mantener la participación de su país en secreto. Y como la iniciativa se volvió contra la fuerza invasora se retractó de la intención de proveer apoyo aéreo. Fidel Castro se hizo cargo personalmente de la operación, y en sólo tres días la invasión fue derrotada.

"Derrota yanqui"

En sus palabras, esos hechos fueron como "una gran escuela para el pueblo cubano que aprendió a no tener miedo al enemigo". Y después de eso "como dijo Fidel después, los pueblos de América Latina fueron un poco más libres". 
Más de 1.000 combatientes anticastristas, integrantes de la Brigada 2506, fueron hechos prisioneros. Alrededor de un año y medio más tarde se les envió a Miami a cambio de US$50 millones en alimentos y medicinas.
Los sucesos son recordados en un pequeño museo en Playa Girón que muestra dos de los tanques usados por Fidel Castro junto a otras piezas militares.
La directora del museo, Bárbara Sierra, dice que los objetos expuestos son testimonio de la "primera gran derrota del imperialismo yanqui" en América Latina.
"El secreto de la victoria cubana fue que luchábamos por ideales. Nuestras vidas eran muy difíciles antes de la revolución. Es por eso que todo el mundo combatió", asegura.
Entre los visitantes del museo estaba el estadounidense Peter Kornbluh, quien ha escrito extensamente sobre Bahía de Cochinos recurriendo a documentos desclasificados de la CIA. Kornbluh describe a Bahía de Cochinos como un "fracaso perfecto" para EE.UU., que el resto del mundo se dio cuenta cuenta rápidamente de que estaba detrás de la operación. "Se suponía que EE.UU. iba a librar al continente de una potencial base soviética potencial, pero empujó a Fidel Castro a los brazos de la Unión Soviética". "Se suponía que EE.UU. iba a liberar al continente de una potencial base soviética, pero empujó a Fidel Castro a los brazos de la Unión Soviética. La intención fue minar su revolución, pero realmente ayudó a su consolidación".... Medio siglo después de la fracasada invasión, esta isla del Caribe es el único país comunista en el hemisferio occidental. A pesar de innumerables intentos de la CIA de asesinar a Fidel Castro fue la mala salud lo que finalmente lo obligó a entregar el poder en 2006 a su hermano Raúl.

No hay comentarios.:

LinkWithin