3 ene. 2016

"El Gran Dictador" de Charles Chaplin

Título original: The great dictator
Dirección, producción y guión: Charles Chaplin (Estados Unidos, 1940)
Fotografía: Karl Struss y Roland Totheroh
Música: Meredith Wilson y Charles Chaplin
Dirección artística: J. Russell Spencer
Montaje: Willard Nico
Interpretación: Charles Chaplin (El barbero judío / Adenoid Hynkel, dictador de Tomania), Paulette Goddard (Hannah), Jack Oakie (Benzino Napaloni, dictador de Bacteria), Reginald Gardiner (Schulz), Henry Daniell (Garbitsch), Billy Gilbert (Herring), Maurice Moscovich (Señor Jaeckel), Emma Dunn (Señora Jaeckel), Bernard Gorcey (Señor Mann)
Duración: 124 minutos

Sinopsis
Un barbero judío que combatió con el ejército de Tomania en la primera guerra mundial vuelve a su casa años después del fin del conflicto. Amnèsico a causa de un accidente de avión, no recuerda prácticamente nada de su vida pasada y no conoce la situación política actual del país: Adenoid Hynkel, un dictador fascista y racista, ha llegado al poder y ha iniciado la persecución del pueblo judío, a quien considera responsable de la situación de crisis que vive el país. Paralelamente, Hynkel y sus colaboradores han empezado a preparar una ofensiva militar destinada a la conquista de todo el mundo.

Una historia dual
Chaplin adopta desde el principio una estructura dual, mostrando de mananera paralela las actividades del dictador Hynkel y sus colaboradores en la sede del gobierno de Tomania y las peripecias del barbero judío en su regreso a casa tras pasar muchos años en un hospital militar. Esta dualidad sirve al actor y director para parodiar el gobierno fascista y totalitario y, a la vez, para mostrar las pobres y miserables condiciones del gueto judío, atacado regularmente por las fuerzas de asalto del régimen. Pero a diferencia de Hynkel, que basa toda su fuerza en la palabra, el personaje del barbero judío, mucho menos trabajado que el del dictador, juega también un papel clave en el contexto de la filmografía de Chaplin, puesto que representa una clara evolución del personaje que hasta entonces había protagonizado la práctica totalidad de su obra, Charlot, el vagabundo ingenuo y solitario. El personaje del barbero, igualmente solitario y inocente, prácticamente no habla a lo largo de la película y, cuando habla, sus palabras no tienen relevancia con respecto al desarrollo de la acción. En el momento decisivo de la historia, el discurso final, el personaje se transforma en el verdadero Charles Chaplin. El gran dictador, es su primera película hablada, que lanza un canto a la esperanza tan optimista como desesperado. Charlot, alter ego de Chaplin en sus películas anteriores, ha muerto.

Un canto a la esperanza
El gran dictador, más que una crítica al fascismo y a los gobiernos totalitarios, más allá de la parodia / caricatura grotesca que propone de los gobiernos de Adolf Hitler y Benito Mussolini, es un canto a la esperanza, un canto a la democracia, la paz y la libertad. El mensaje del film, claro y contundente, es subrayado por Chaplin en el mítico discurso final, organizado para celebrar la anexión de Ostelrich a Tomania. El dictador Hynkel es confundido con el barbero judío por sus propios hombres (los dos personajes son interpretados por Chaplin), y este, tras el discurso del ministro de propaganda Garbitsch - "Hoy en día, democracia, libertad y igualdad son palabras que enloquecen al pueblo. No hay ninguna nación que progrese con estas ideas, que le apartan del camino de la acción. Por esto las hemos abolido. En el futuro cada hombre tendrá que servir al Estado con absoluta obediencia" - se ve obligado a dirigirse a una audiencia de millones de personas: "Nos hemos de ayudar los unos a los otros, los seres humanos somos así. Queremos hacer felices a los demás, no hacerlos desgraciados. No queremos odiar ni despreciar a nadie. En este mundo hay sitio para todo el mundo (...) El camino de la vida puede ser libre y bonito, pero lo hemos perdido. La codicia ha envenenado las almas, ha levantado barreras de odio, nos ha empujado hacia la miseria y las matanzas. Hemos progresado muy deprisa pero nos hemos encarcelado a nosotros mismos: el maquinismo que crea abundancia nos deja en la necesidad. Nuestro conocimiento nos ha hecho cínicos, nuestra inteligencia, duros y secos. Pensamos demasiado y sentimos muy poco. Más que máquinas, necesitamos humanidad, más que inteligencia, tener bondad y dulzura. Sin estas cualidades, la vida será violenta, se perderá todo. (...) La desgracia que padecemos no es nada más que la pasajera codicia y la amargura de los hombres que tienen miedo de seguir el camino del progreso humano. El odio de los hombres pasará y caerán los dictadores y el poder que tomaron al pueblo será reintegrado al pueblo y así, mientras el hombre exista, la libertad no desaparecerá".
El contexto político de la época impediría que este contundente mensaje de paz y libertad llegara dónde tenía que llegar: la película sería prohibida de manera fulminante en Alemania (Hitler ya había prohibido de manera explícita las películas de Chaplin en el año 1937), Italia y todos los países ocupados por estas dos potencias, y tampoco se estrenaría en Brasil, Argentina y Costa Rica, entre otros países. En España, la película permanecería prohibida hasta en el año 1976. Tras el sangrante desarrollo de la segunda guerra mundial y de las atrocidades cometidas por el régimen nazi en los campos de concentración, Chaplin matizaría sus palabras y la verdadera intención de la película en sus memorias (publicadas en el año 1964): "Si hubiera tenido conocimiento de los horrores de los campos de concentración alemanes no habría podido rodar la película: no habría podido burlarme de la demencia homicida de los nazis; no obstante, estaba decidido a ridiculizar su absurda mística en relación con una raza de sangre pura".
Texto elaborado gracias al aporte de: http://www.edualter.org/material/

'Los soldados' de Jacques Tardi

Jacques Tardi es un destacado historietista francés, nacido el 30 de agosto en Valence. Hijo de un militar de carrera, pasó sus primeros años en Alemania. Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Lyon y, posteriormente, en la de Artes Decorativas de París. En 1970 inició su carrera como historietista dibujando algunas historias breves, con guiones de Jean Giraud ("Un cheval en hiver") y Serge De Beketch ("La Torpédo rouge sang", "Humperdick Clabottford"), para la revista Pilote. En 1972 realizó la parte gráfica de Rumeur sur le Rouergue, con guión de Pierre Christin, historieta que inaugura el ciclo Légendes d'aujourd'hui. Por esa misma época creó su primera obra como autor integral, Adiós Brindavoine (Adieu Brindavoine), un cómic antimilitarista ambientado en la I Guerra Mundial.
Las atrocidades de la I Guerra Mundial son uno de los temas omnipresentes en su obra. La revista Pilote le rechazó, por excesivamente antimilitarista, la historieta "Un épisode banal de la guerre des tranchées", que fue finalmente publicada en el diario Libération. En la misma línea publicó también La Véritable histoire du soldat inconnu (1974). En 1974 colaborar con Métal Hurlant. En esta publicación apareció su Polonius, con guión de Picaret, una historieta de corte existencialista ambientada en el Imperio romano. En 1976 creó uno de sus personajes más conocidos, Adèle Blanc-Sec, a cuyas aventuras dedicaría nueve álbumes. La serie es un homenaje a los folletines de aventuras, ambientado en el París anterior a la I Guerra Mundial y protagonizado por una heroína feminista. El tono es paródico, con abundantes monstruos, sabios locos, sectas místico-criminales, etc.
Destacan también sus adaptaciones al cómic de novelas del escritor policiaco Léo Malet, que tienen como protagonista al atípico detective Nestor Burma. Su obra más reciente es El grito del pueblo (Le Cri du Peuple), serie que consta hasta el momento de cuatro álbumes.


El miedo para Jacques Tardi tiene cara de soldado raso, con el casco calado, la mirada perdida y el rostro cadavérico. En la obra del veterano historietista francés, las atrocidades de la I Guerra Mundial son un tema casi omnipresente. Porque más que las gestas militares, quiere retratar la absurdidad del conflicto y las historias a pie de trinchera en un cómic claramente antimilitarista y bien documentado.

“Yo planteó preguntas porque no he encontrado respuestas sobre la guerra. ¿Por qué no había más combatientes que desertaban? Algunos historiadores presentan al soldado como alguien que lucha convencido  por unos ideales. Se han inventado el concepto de sacrificio colectivo,  que para mí es poesía pura”, señala irónico el autor, hijo de un militar.  “Lo que yo quiero es mostrar al pobre tío que está en el frente,  que pasa frío bajo la tempestad y quiere volver a casa.  Nada de superhéroes, yo tengo más capacidad para identificarme con el que sufre. 
Por eso he querido mostrar la miseria del día a día en las trincheras”,  explica Tardi ante sus viñetas, que en ocasiones no ahorran en realismo y muestran las ratas y el agua putrefacta en la que se hincaban las botas de los soldados.  Esos a los que las balas sí alcanzaban.  “Es un tema del que no intento huir, hace unos 40 años que me dedico”.


Fuente Texto: Los soldados de Tardi (Diario El País)
Material elaborado gracias al aporte de saladehistoria.com

"Sin novedades en el frente" de Lewis Milestone

Año de producción: 1930
País: EE.UU.
Dirección: Lewis Milestone
Intérpretes: Louis Wolheim, Lew Ayres,John Wray, Arnold Luay, Ben Alexandre,Scott Kolk
Argumento: Basada en el relato de Erich Maria Remarque (Novela "Im Westen nichts Neues")
Guión: Maxwell Anderson, George Abbott,Del Andrews, C. Gardner Sullivan
Música: Sam Perry, Heinz Roemheld
Fotografía: Arthur Edeson
Estudios: Universal
Duración: 128 min.
Género: Drama histórico


El horror de la guerra
Se cumplen 80 años de este clásico del cine antibélico. Producido por Universal, fue justo ganador del Oscar al mejor film. Además, el director, Lewis Milestone, se llevó la estatuilla al mejor director. Adaptación del libro homónimo de Erich Maria Remarque, la trama se sitúa en la I Guerra Mundial. Una guerra cruel, donde las batallas muchas veces fueron una auténtica carnicería; se han encargado de recordarlo títulos como Adiós a las armas (1932), Senderos de gloria, Gallipoli, Pabellón de oficiales, o Largo domingo de noviazgo.
La acción transcurre en el bando alemán, y arranca con el fervor patriótico de propagado nacionalista en las aulas entre jóvenes estudiantes que no han cumplido los 18 años, pero que están deseando combatir por su país. El patriotismo poco tiene que ver con la realidad que encuentran en el campo de batalla, donde la brutalidad, el horror y el miedo son compañeros habituales, por no hablar del hambre o las heridas de guerra. Se producen situaciones en que sale lo mejor de cada soldado (el compañerismo, la asistencia en la muerte), pero también hay momentos esperpénticos, como aquel en que uno de los soldados comparte un agujero en el suelo con un combatiente enemigo moribundo, cuya lengua no entiende; sólo sabe que es un ser humano con seres queridos, como él, algo que prueba la fotografía que lleva en la cartera.
Sorprende la madurez de este film, casi recién iniciado el cine sonoro. Y la valentía del desenlace, nada acomodaticio. Resulta además acertado el reparto de actores desconocidos, lo que acentúa el realismo; el director buscó incluso antiguos combatientes alemanes. Sobre el tono del film da idea el prólogo de arranque, en que se dice con palabras de Remarque: "Esta historia no es una acusación ni una confesión, y aún menos una aventura, pues la muerte no es una aventura para aquellos que se enfrentan de pie a ella. Trata simplemente de una generación de hombres que, aunque escaparan de las bombas, quedaron destrozados por la guerra."
Visionar film completo de 1930 aquí 
Leer novela aquí

Principales consecuencias de la I Guerra Mundial (el fin de la "Gran Guerra")

La primera guerra mundial representó el fin del endeble clima de "paz armada", que se vivía en Europa tras el desarrollo del Imperialismo colonial de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Se transformó en el mayor momento de agresión entre las potencias imperialistas y sus zonas de influencia, y significó, no sólo un modo de hacer política y de resolver las disputas, sino también en un momento crucial para el mundo entero por las transformaciones económicas, políticas, culturales y territoriales que trajo como consecuencias, especialmente para el continente europeo. He aquí un ejemplo de cómo se modifica el mapa Europeo, con todas las implicaciones no sólo por disputas de límites territoriales, sino los múltiples conflictos por nacionalismos e identidades culturales.
Consecuencias demográficas:
El número de bajas mortales que causó fue muy elevado: más de cuatro millones entre las potencias centrales y unos cinco millones entre las aliadas; entre esas bajas hubo un importante número de victimas civiles, muy superior al de anteriores guerras. A ello se añadió el elevado saldo de heridos y mutilados.
La mayor parte de las pérdidas se produjeron entre jóvenes varones, dando lugar a una relativa superpoblación femenina. El sistema productivo se vio condicionado por el descenso de la natalidad y el envejecimiento de la población.
La mortalidad sufrió un notable incremento debido a la subalimentación y a la insuficiencia sanitaria en general. Los gobiernos se vieron desbordados por innumerables huérfanos.

Consecuencias económicas:
La guerra supuso una destrucción material extrema. Francia y Bélgica fueron los países más afectados pues los combates más violentos se desarrollaron en su territorio. Igualmente fueron duramente castigadas Rusia y la región fronteriza entre Italia y Austria.
Los campos de cultivo, la red de ferrocarriles, puentes, carreteras, puertos, centrales eléctricas y otras infraestructuras fueron devastados. Además se perdieron fábricas y maquinaria. Numerosas ciudades y pueblos fueron total o parcialmente arrasados.
La riqueza de los estados sufrió un dramático descenso: Francia perdió más del 30%, Alemania cerca del 25 %, el Reino Unido el 32%, Italia el 26%. Estados Unidos se vio menos afectado y su economía se colocaría a la cabeza del mundo.
Al término de la guerra fue necesario reconvertir las industrias que habían estado destinadas durante años a la producción de guerra. El proceso fue lento y se vio entorpecido por una crisis que se alargó hasta 1924.  El intervencionismo económico del Estado fue la pauta seguida durante el período de entreguerras salvo en el caso de Estados Unidos, hasta la llegada a la presidencia de F. D. Roosevelt.
El gasto bélico se financió en parte acudiendo a las reservas de oro y al endeudamiento mediante la emisión de deuda pública, complementando con el recurso a créditos exteriores, especialmente de origen estadounidense. Se recurrió a la fabricación del papel moneda, lo que provocó una fuerte inflación, agravada en la posguerra por el desequilibrio entre demanda y producción.
Sin embargo hubo países a los que la guerra benefició económicamente. En primer lugar aquellos que habían permanecido neutrales durante el conflicto y se habían convertido en proveedores de materias primas y alimentos para los contendientes, casos de Brasil, Argentina y España.
Pero, fundamentalmente la guerra consolidó el crecimiento de dos grandes potencias: Estados Unidos y Japón cuyo comercio experimentó un aumento sin precedentes en detrimento de las potencias tradicionales de Europa. Estados Unidos prestó importantes cantidades de dinero a los aliados y les suministró abundante material bélico, bienes de equipo y víveres. Se convirtió en el mayor acreedor (más de 250 mil millones de dólares) de los países europeos, que en adelante entraron en una estrecha dependencia de los créditos norteamericanos para hacer frente a la reconstrucción económica. El dólar se convirtió junto a la libra esterlina en el principal instrumento de cambio en las transacciones internacionales y la bolsa de Nueva York consiguió el liderazgo mundial.

Consecuencias sociales:
La incorporación de la mujer al sistema productivo durante el conflicto rompió el monopolio que hasta entonces habían ejercido en él los hombres, alterando con ello los esquemas tradicionales de desarrollo del capitalismo.
Las clases medias salieron empobrecidas del conflicto, en tanto que surgieron nuevas fortunas relacionadas con la producción de armas y la especulación de víveres. Las masas obreras sufrieron una importante pérdida del poder adquisitivo de sus salarios a causa de la inflación y fueron protagonistas de una intensa agitación laboral, concretada en una oleada de huelgas que se hicieron eco de la revolución bolchevique rusa. Un país especialmente sensible a la crisis y a la agitación social fue Alemania, obligada tras los tratados de paz a indemnizar a los vencedores con ingentes sumas de dinero.

Consecuencias políticas
Los cuatro imperios existentes antes del final del conflicto (Austria-Hungría, Alemania, Turquía y Rusia) desaparecieron con sus correspondientes reinos, dando lugar a Repúblicas. La revolución bolchevique, acaecida durante guerra, marcaría un hito en la historia de la humanidad por ser la primera que dio como resultado el nacimiento de un estado comunista, que jugaría un papel determinante en la historia del siglo XX.
El fin del conflicto alteró el mapa europeo y colonial: los antiguos imperios Austro-Húngaro, Turco y Rusia sufrieron grandes pérdidas territoriales, de donde surgieron nuevos estados: Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Yugoslavia, Checoslovaquia y Hungría. Alemania perdió Alsacia y Lorena, que pasaron a manos francesas, así como todos sus territorios ultramarinos.

Texto elaborado por la docente Claudia Solís Umpierrez tomando datos de: clasesdehistoria

Características del Fascismos y el Nazismo

Son varias las características de los regímenes fascista y nazi de la Europa de entre guerras, entre ellos: el totalitarismo, antiliberalismo y anticapitalismo, antimarxismo, el carácter contrarrevolucionario, el autoritarismo y militarismo, ultranacionalismo, liderazgo carismático, la propaganda y terror y la xenofobia. Cada una de ellas permiten comprender, en parte, como llegan al poder y se prolongan en el tiempo dichos regímenes y las consecuencias que provocaron. En esta ocasión me interesa desarrollas sólo algunas de estas características:
Autoritarismo y militarismo
El fascismo concebía la sociedad como una organización militar más. Había de formar organismo donde cada individuo ocupa un lugar determinado y desarrolla una función específica. En el seno de ese organismo no tenían cabida las discrepancias o disensiones. Como en toda organización militar, la autoridad, la disciplina y la fuerza relegaban la igualdad, la libertad de acción y el pacifismo. La erradicación de todo aquello que contraviniese esos principios se llevó a cabo mediante el empleo de la violencia.
Se contó con el concurso de fuerzas de carácter paramilitar: SA nazis, camisas negras italianos ofalangistas españoles, que junto a los cuerpos regulares de la policía y otros de carácter especial (ejemplo: Gestapo alemana), fueron los encargados de anular los elementos hostiles al Estado.
El fascismo potenció el papel de las fuerzas armadas, esenciales para poner en práctica los planes de expansión territorial que permitiesen ensanchar el espacio vital del pueblo y vengar los "agravios históricos"sufridos por la nación. En Alemania la “teoría del espacio vital” se puso en práctica a partir de 1938, con la anexión de Austria, Checoslovaquia y Polonia. además, los estados fascistas diseñaron una compleja escenografía con el fin de exaltar y glorificar los valores de la milicia, transmitiendo a la sociedad un sentido guerrero de la vida. Mediante imponentes y pomposos desfiles congregaron auténticas muchedumbres para enardecer el patriotismo. Los niños y jóvenes recibieron una educación basada en los valores castrenses: el uso de uniformes de carácter pseudomilitar (camisa negra en Italia, parda en Alemania, azul en España, etc) y los gestos y actitudes marciales (saludo fascista).




Ultranacionalismo
Los fascismos pretendían alcanzar la unidad y la identidad nacionales, desde una visión conservadora, excluyendo y hostigando a quienes pueda poner en peligro tal aspiración, ya sean otras  naciones o elementos considerados extraños como las minorías raciales (judíos, gitanos, etc). El nacionalismo fue alentado y utilizado como arma política contra otros estados, creando un ambiente de xenofobia, rencor e intransigencia que originó tensiones y conflictos.  Hubo casos en los que los sentimientos nacionales se exasperaron, como las regiones de Alsacia y Lorena, en poder de Francia a raíz del Tratado de Versalles, o la parte oriental de la Prusia alemana, bajo soberanía polaca. 
En febrero de 1938 Hitler anexiona Austria al III Reich. Parte de la población austríaca, de habla y cultura germánicas, vio con agrado esta acción que había sido prohibida por las potencias vencedoras tras la Gran Guerra y que formaba parte de las reivindicaciones nacionalistas alemanas.  Frente a este ambiente de ultranacionalismo, las principales potencias democráticas reaccionaron con tibieza, adoptando una estregia conocida como "política de apaciguamiento", basada en el mantenimiento de la paz pese a las provocaciones y hostilidad de las potencias fascistas. En septiembre de 1938, por el "Pacto de Munich", el Reino Unido y Francia concedieron a Hitler licencia para anexionarse gran parte del territorio de los Sudetes (Bohemia-Moravia), perteneciente a Checoslovaquia y donde residía una importante minoría de origen alemán. Los acuerdos de Munich resultaron un fracaso, pues meses más tarde(marzo de 1939), Hitler invadía la totalidad del territorio checo. El ataque a Polonia (septiembre de 1939) culminaría esa escalada de agresiones, originando la Segunda Guerra Mundial.

Resucitando a Roma y el Imperio Italiano
Para convencer a las masas en torno a la idea de una patria común se manipuló a conveniencia la historia: por ejemplo, Mussolini volvió su mirada en la antigua Roma, tratando de evocar la grandeza de ese imperio e identificándolo con la Italia fascista. Consideró "mare nostro" al Adriático, al modo en que los romanos distinguieron al Mediterráneo. Creó un imperio que, hasta 1941, tuvo posesiones en África (Somalía, Etiopía o Abisinia y Libia), en el Egeo (Dodecaneso) y en el Mediterráneo (Albania). 
Ejemplos similares se dieron en otros regímenes totalitarios: en España, el franquismo apeló a la monarquía de los Reyes Católicos y a la época de los primeros Austrias como paradigmas de unidad y grandeza.

Liderazgo de un jefe carismático
Los fascismos trataron de conseguir la armonía social bajo la benefactora acción de un jefe ("duce, führer, caudillo"). Sin su liderazgo, la naturaleza amorfa de las masas desembocaría en el desgobierno y el caos. El jefe debía rodearse de una élite competente, preparada y "portadora de la razón y la verdad". Los individuos eran considerados ineptos para la asunción de responsabilidades y la toma de decisiones por sí mismos, su papel en la sociedad fascista era el de súbditos, no ciudadanos de pleno derecho. El jefe debía estar dotado de un especial carisma que lo distinguiese del resto de los mortales y aglutinara las diferentes tendencias dentro del poder.
Ante el líder solo resaba actuar con una fe ciega expresada a través del culto a la personalidad. Además de su papel dirigente, la misión de jefe era servir de guía del pueblo, ejerciendo sobre él una labor benefactora y paternal.
La propaganda se encargó de glorificar insistentemente ese papel, haciendo uso de todos los medios a su alcance. Especialmente útil fue la radio que se encontraba presente en numerosos hogares.

Empleo de la propaganda y el terror
Para atraerse a las masas, los regímenes fascistas pusieron gran empeño en controlar los medios de comunicación, especialmente, la radio y la prensa. Una vez en el poder abolieron la libertad de opinión, persiguieron a los periodistas independientes y utilizaron masivamente la propaganda para inculcar valores como patria, jefe, raza, etc. Maestro sin igual en esas prácticas fue el Ministro de Propaganda del III Reich, Joseph Goebbels. Se empleó el terror, la delación, la represión y la reclusión en campos de concentración, valiéndose incluso del asesinato. Simultáneamente, se pretendió ofrecer una imagen atractiva del régimen, tanto en exterior como en el interior, mediante el empleo de una parafernalia grandilocuente: exhibición de vistosos uniformes, saludos marciales, despliegue de banderas y estandartes, brillantes desfiles militares presididos por los jerarcas, discursos, etc. Se intentaba de ese modo impresionar a las masas y llevarlas a un orgullo patriótico.

Racismo y xenofobia
Guettos
Todo aquello que el fascismo interpretó que podía descomponer una sociedad uniforme y rígidamente estructurada fue perseguido. Así ocurrió con las minorías raciales (judíos, eslavos, gitanos, etc).
En la Alemania nazi estos grupos fueron en principio aislados para evitar que contaminasen a los "ciudadanos normales"; más tarde se procedió eliminarlos desde una visión que perseguía contribuir a la idea eugenésica de mejorar la raza aria, considerada como superior e identificada con el pueblo alemán. Otros pueblos, racialmente impuros (ej., los eslavos) fueron objeto de desprecio o persecución y, en cualquier caso, puestos al servicio de los intereses de esa raza superior.
Especialmente significativo fue el caso de los judíos, a quien los jerarcas nazis responsabilizaban de ser el origen de los males que aquejaban al pueblo alemán y, por lo tanto, merecedores de ser destruidos. Para ello se planificó la“solución final”.
En otros países (Italia, España) la xenofobia y el racismo, si bien estuvieron presentes en su discurso ideológico, no llegaron a alcanzar el grado de encono, violencia y sistematización que en la Alemania hitleriana.
Campos de Concentración


Trabajo realizado gracias al aporte de:
http://www.portalplanetasedna.com.ar y claseshistoria
Recomiendo ver y analizar las diapositivas publicadas en:
http://historiacontemporanea-tomperez.blogspot.com/2010/05/el-ascenso-de-musolini-al-poder-en.html

30 oct. 2015

Vida cotidiana en los "años locos"

Vida Cotidiana en los "locos" años 20

El escritor austríaco Stefan Zweig dijo en su autobiografía, "El mundo de ayer" (escrita en 1941), que los años 1924 a 1933 representaron la última oportunidad para el mundo. Y en efecto, pese al pesimismo que, impregnaba la conciencia intelectual de la posguerra, la vida social y la situación internacional mejoraron sensiblemente en la segunda mitad de la década de los años veinte. Aunque algunas economías aún experimentaran crisis coyunturales y aunque el paro (desocupación) fuese en todas ellas alto - superior a los niveles anteriores a 1914-, el crecimiento económico entre 1925 y 1929 fue en términos absolutos rápido, generalizado y sostenido. En 1923 se habían alcanzado ya los niveles productivos de 1913. El índice de la producción industrial mundial pasó de 100 en 1913 a 111 en 1924, 141,8 en 1928 y 153,3 en 1929. 

En Estados Unidos, la recuperación económica fue particularmente rápida una vez superada la crisis de los años 1920-21. Se debió, sobre todo, al aumento espectacular de la fabricación de automóviles (1,9 millones de vehículos en 1919; 5,6 millones en 1929), al incremento de la demanda de bienes de consumo y al boom de la construcción. La producción manufacturera creció entre 1921 y 1929 a una tasa media anual del 7,6 por 100. En Francia, la producción industrial aumentó entre 1924 y 1929 a una media anual del 3,5 por 100. La producción de carbón pasó de 25,3 millones de toneladas en 1920 a 55 millones en 1930; la de acero, de 2,7 millones en 1920 a 9,4 millones en 1930; la de electricidad, de 5,8 millones de kilovatios-hora en 1920 a 17,5 millones en 1935. 

La recuperación fue más lenta en otros países industrializados como Gran Bretaña y, por descontado, en Alemania; también en países relativamente industrializados como Bélgica, Holanda, Suiza y los países escandinavos. Pero no fue por ello menos evidente. Así, pese a la sobrevaloración de la libra tras el retorno en 1925 a la paridad en oro de 1914 ordenada por Churchill como ministro de Hacienda, pese al declinar de algunas industrias tradicionales (carbón, acero, producción naval, textil) y a la pérdida de mercados internacionales, la economía inglesa creció regularmente desde 1922. Alemania se recuperó notablemente tras la reconversión del marco en 1924 y la renegociación en ese año del pago de las indemnizaciones de guerra (Plan Dawes). Los años 1925-29 fueron los años de la "prösperitat". El desempleo, que todavía en 1924 suponía el 13,5 por 100 de la población activa del país, había descendido en 1925 al 6,7 por 100. En 1927 la producción industrial superaba ya ampliamente los niveles anteriores a la guerra mundial. La producción total de carbón subió de 252,4 millones de toneladas en 1920 a 288, 7 millones en 1930; la de acero, que había bajado hasta los 6 millones de toneladas en 1923, alcanzó los 16,3 millones en 1927; la de electricidad pasó de 15 millones de kilovatios-hora en 1920 a unos 30 millones en 1930.

Un mundo cada vez más pequeño 

Los años veinte vieron en todo el mundo una "revolución en las comunicaciones" casi tan importante y decisiva como la que en el siglo XIX supuso el ferrocarril. En Estados Unidos, por ejemplo, los automóviles desplazaron al ferrocarril en el transporte de viajeros. En Europa, los camiones empezaron a disputarle el transporte de mercancías. Las grandes fábricas de automóviles (Ford, General Motors, Chrysler, creada en 1925, Morris, Austin, Renault, Citroën, Opel) reorientaron su producción hacia vehículos económicos para uso de las masas. En 1939, había unos 19 millones de coches particulares en Estados Unidos, cerca de dos millones en Gran Bretaña y cifras superiores al millón en Alemania y Francia. 
Las hazañas de aviadores como los ingleses Alcock y Brown, que en 1919 hicieron el primer viaje transoceánico sin escala, o como el norteamericano Charles A. Lindbergh -que en 1927 voló en solitario de Nueva York a París-, prepararon el camino para la comercialización de la aviación. No fue, pues, casual que Saint-Exupéry escribiera ahora, 1929-39, sus novelas sobre los pioneros de la aviación (Correo del Sur, Vuelo de noche, Tierra de hombres). En 1919, se pusieron en servicio en Estados Unidos y en Europa las primeras, y muy modestas, líneas aéreas de pasajeros. En 1937, transportaban ya en todo el mundo a unos 2,5 millones de viajeros. En 1939, la empresa norteamericana Pan-Am estableció viajes regulares entre Estados Unidos y Europa. En 1920 habían comenzado, en Estados Unidos, las emisiones regulares de programas de radio. En 1922 se creó en Gran Bretaña para ese fin la British Broadcasting Company. En 1925 se usaban ya en el país 1.652.000 aparatos de radio (y el doble de esa cifra en 1930). En 1927, se estableció comunicación telefónica entre Nueva York y Londres. El total de aparatos telefónicos se acercaba en Inglaterra en 1930 a los 2 millones. En los años 1926-30, comenzaron en Estados Unidos e Inglaterra las primeras experiencias de televisión.

Jazz, tango y cabarets 

Socialmente, los años veinte fueron años "felices", años locos, "la década del jazz "como la denominó el escritor norteamericano Scott Fitzgerald por el éxito de músicos como King Oliver, Duke Ellington y Louis Armstrong; los años del tango y del charlestón, del deporte y del cine, de los night-clubs y cabarets, de Josephine Baker y Maurice Chevalier. 
La aceptación de los ritmos musicales populares se tradujo al mismo tiempo en una expansión generalizada y en la pérdida de su particular conceptualización peyorativa. Ocurre con el tango, música arrabalera argentina, procedente de diversos influjos musicales traídos por los emigrantes, cuya incursión en los círculos burgueses será rápida y exitosa. Desde luego, el baile, sensual y sugerente, es parte importante de su popularidad, y más en una época en que se permite percibir cierta liberalización sexual. 
Ritmos negros, latinos y populares desplazan, en los gustos musicales de las sociedades, a las tradicionales obras de compositores clásicos. La música se convierte en un bien de consumo inmediato, festivo, proceso al que ayuda la invención de elementos de transmisión como la radio, el fonógrafo o el cine musical. 
Jazz, boogie-woogie, charleston, foxtrot... son nuevas maneras de entender la música y el baile. Sus apariciones se suceden, en un intento desenfrenado por mostrar una alegría de vivir que parece contagiosa, donde lo frívolo y lo festivo ocupan un lugar de primer orden. El papel de la mujer en los bailes acentúa su sensualidad, reforzada con ropajes más ajustados, maquillajes exagerados, el uso de pantalones y el cigarrillo entre los labios. 

Los dioses del estadio 

A partir de la Olimpiada de Amberes (1920), los Juegos Olímpicos adquirieron importancia inusitada e interés popular. El deporte fue en adelante o vehículo del nacionalismo popular o cuando menos, instrumento para la expresión de apasionadas lealtades colectivas. 
Los públicos empezaron a vivir los éxitos y fracasos de sus equipos deportivos como éxitos y fracasos nacionales o locales. Eso ocurrió en Francia con las victorias internacionales de los tenistas Borotra, Lacoste, Cochet y Brugnon y del boxeador Carpentier, o en Italia, con los triunfos, ya en los años treinta, de su equipo nacional de fútbol y de sus campeones ciclistas. Acontecimientos como la Copa de fútbol inglesa -que desde 1923 se celebró en el estadio londinense de Wembley-, o como la vuelta ciclista a Francia o el "giro" de Italia o como ciertos combates de boxeo, se convirtieron en hechos sociales de trascendencia nacional. 145.000 personas, por ejemplo, asistieron en 1926 en Estados Unidos al combate entre Jack Dempsey y Gene Tunney. Con la disputa en 1930 del primer Campeonato del mundo -que ganó Uruguay-, el fútbol se convirtió en el primer gran espectáculo deportivo internacional. En Estados Unidos, el vigor y competitividad de determinados deportes propios ("base-ball", fútbol americano, "basket-ball" parecían corresponderse idealmente con el vitalismo y la energía de la comparativamente joven sociedad americana. Los deportistas -hombres como Babe Ruth, Joe Louis, Weismüller y Jesse Owens (y en Europa, como Magne, Leduc, Fred Perry, Schmelling y Carnera)- se convirtieron en verdaderos mitos populares. Algunos escritores (Prévost, Montherlant, Giraudoux, Hemingway) se sintieron atraídos por los ingredientes de belleza, fuerza, dinamismo, emoción y violencia consustanciales al deporte. El pintor norteamericano George Belows pintó en cuadros extraordinarios algunos de los grandes combates de boxeo de la época. 

La fábrica de sueños 

El cine creó también muy rápidamente su propia leyenda, asociada a los nombres de las grandes estrellas de las producciones norteamericanas. Los años veinte fueron los años del cine mudo. Rodolfo Valentino y Douglas Fairbanks crearon los primeros arquetipos cinematográficos del héroe romántico. Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd, Stan Laurel y Oliver Hardy produjeron obras maestras del cine cómico. La invención del cine sonoro (1927) reforzó aún más el éxito social de la nueva industria. En Estados Unidos, la audiencia media semanal de todos los locales cinematográficos era estimada a principios de la década de 1930 en unos 80-100 millones de personas. Pese a la calidad de las cinematografías alemana (Von Sternberg, Fritz Lang, G.W. Pabst), rusa (Eisenstein, Pudovkin) y francesa (René Clair, Renoir, Duvivier), la formidable capacidad creadora de Hollywood conquistó en todas partes la imaginación del gran público. Greta Garbo, Marlene Dietrich, Gary Cooper, los hermanos Marx, Fred Astaire y Ginger Rogers, King Kong (1933) y Lo que el viento se llevó (1939), fueron algunos de los nombres famosos y de los grandes éxitos de la década: ya quedó dicho que fue entonces cuando la industria norteamericana creó todos los grandes géneros del arte (musicales, westerns, cine negro, aventuras, comedia ligera, melodrama). 

Fuera los corsés 

Con la posguerra se dio una una progresiva liberalización de costumbres y sobre todo, de la sexualidad. Ello se reflejó en la literatura (novelas de D. H. Lawrence), en el arte (el surrealismo) el cine, que desde pronto comenzó la fabricación de "sex symbols", y también en la tolerancia de las clases altas y círculos intelectuales y artísticos hacia el adulterio y la homosexualidad, en el aumento de la tasa de divorcios y en las mismas modas femeninas. Así, en Gran Bretaña la media anual de divorcios pasó de 823 en 1910-12 a 3.619 en 1920-22. En Estados Unidos, en 1890 se divorciaban el 5 por 100 de los matrimonios; en 1930, el 18 por 100. Las mujeres empezaron a fumar en público y a frecuentar no acompañadas bares y lugares similares. Se generalizó el empleo de maquillajes faciales y de lápices de labios; las faldas se acortaron hasta la rodilla; la ropa interior femenina se simplificó y estilizó; los trajes de baño se redujeron de forma notable; el cuerpo pasó a ser objeto de atención especial para lograr su mantenimiento esbelto y bello. Médicos, higienistas, sexólogos y divulgadores científicos -y también pornógrafos- descubrieron la sexualidad femenina. 

Nuevos papeles femeninos 

Desde luego, en algunos países y en medios sociales acomodados, el papel de la mujer experimentó cambios sustanciales. Las mujeres recibieron el voto en Gran Bretaña y en Alemania en 1918 y en Estados Unidos en 1920. El número de mujeres trabajadoras subió durante la guerra mundial en Gran Bretaña de 6 a 7,3 millones y en Estados Unidos se elevó, también por efectos de la guerra, a 8.637.000 en 1920 (el doble que en 1900) y a 10.752.000 en 1930. En Inglaterra, las mujeres representaban ya en 1925-26 el 30 por 100 del total de estudiantes universitarios (20.899 varones; 8.376 mujeres). Su presencia en la vida pública se hizo cada vez más frecuente. En 1918, Nancy Astor llegó al Parlamento, la primera mujer en conseguirlo en la historia británica. En Estados Unidos hubo ya en los años veinte mujeres que accedieron al cargo de gobernador de Estado. El gobierno laborista británico de 1929 incluyó una mujer, Margaret Bondfield, como ministra de Trabajo. Roosevelt nombró a Frances Perkins, para la secretaría de Trabajo, cuando llegó a la Presidencia de su país en 1933. El gobierno del Frente Popular francés de 1936 incorporó varias mujeres como subsecretarias de Estado. 
Escritoras como Virginia Wolf en Inglaterra, como Colette en Francia, como las norteamericanas Gertrude Stein y Dorothy Parker, alcanzaron prestigio, influencia y éxito muy notables. Una norteamericana, Amelia Earhart, emuló a Lindberg volando en solitario en 1928 a través del Atlántico. Grandes tenistas, como Helen Wills Moody, norteamericana, y Suzanne Lenglen, francesa, rivalizaron en fama con los deportistas masculinos. Las chicas "flapper" -zapatos de tacones altos, medias de nylon, cinturas estrechísimas, faldas cortas, cigarrillo en la mano- se convirtieron en el paradigma del nuevo tipo de mujer independiente y emancipada que la guerra parecía haber creado. Más sutilmente, Virginia Wolf argumentaba en su ensayo Una habitación propia (1929) la importancia que para el desarrollo de la personalidad femenina tenía que la mujer pudiera disponer de un ámbito propio. 
Era una explicable afirmación de vitalismo, como una voluntad colectiva de recuperar el ritmo normal de la vida tras varios años de guerra y luego de las graves dificultades económicas y sociales que se vivieron en la inmediata posguerra. 

12 oct. 2015

Ciclo Revoluciones: vídeo documental sobre Revolución Rusa

video
Sinopsis: ¿Quiénes fueron los líderes que protagonizaron las grandes revoluciones? ¿Cuáles fueron los ideales por los que pelearon? ¿Cuáles son las consecuencias que tuvieron a lo largo de la historia?
Dirigida al público juvenil, Revoluciones utiliza la narración histórica y el docudrama para acercarse a estos hechos fundamentales de la historia universal.
Publicado en: http://www.encuentro.gov.ar

9 oct. 2015

Ejercicios extra sobre I Guerra Mundial

1- Estos mapas representan el antes y el después de la I Guerra Mundial:


a) Establece a qué momento pertenece cada uno de los mapas.
b) ¿Qué cambios provocó la guerra en el mapa de Europa?
c) ¿Qué países o zonas crees que resultaron más perjudicadas? ¿Cómo se reflejan en los mapas?


2- Lee con atención el siguiente texto:

"A diferencia de otras guerras anteriores, impulsadas por motivos limitados y concretos, la Primera Guerra Mundial perseguía objetivos ilimitados. En la era imperialista se había producido la fusión de la política y la economía. La rivalidad política internacional se establecía en función del crecimiento y la competitividad de la economía, pero el rasgo característico era precisamente que no tenía límites (...) De manera más concreta para los dos beligerantes principales, Alemania y Gran Bretaña, el límite tenía que ser el cielo, pues Alemania aspiraba a alcanzar una posición política y marítima mundial como la que ostentaba Gran Bretaña, lo cual automáticamente relegaría a un plano inferior a una Gran Bretaña que ya había iniciado el declive. Era todo o nada (...)
Era un objetivo absurdo y destructivo que arruinó tanto a los vencedores como a los vencidos. Precipitó a los países derrotados en la revolución y a los vencedores en la bancarrota y en el agotamiento material.”
(Eric. J. Hobsbawm. Historia del siglo XX, 1914-1991)

a) Explica con tus palabras la expresión subrayada.
b) ¿Qué causas provocan la I Guerra Mundial según el texto?
c) Según el texto la guerra arruinó tanto a los vencedores como a los vencidos ¿Por qué? Busca información sobre las pérdidas económicas y humanas de la I Guerra Mundial?

5 oct. 2015

"El acorazado Potemkin" de Sergéi Eisenstein

Poster oficial de la película (año 1926).
El acorazado Potemkin,  película muda de 1925 dirigida por el cineasta ruso Sergéi Eisenstein. Es considerada una de las más grandes películas de la historia del cine. Es una obra que significa un nuevo aporte a la narración cinematográfica en términos de lenguaje visual. Eisenstein con inclinaciones de cámara buscará dar como resultado un énfasis o una sensación distinta en lo que se relata. Se trata de una película que refleja el espíritu de la época en que es realizada, donde todo elemento es utilizado como propaganda para la legitimación ideológica de una revolución naciente. En este sentido es valorable la exaltación del hombre común, sobre todo del oprimido que decide romper sus cadenas. Este film esta compuesto de cinco episodios:
-Hombres y gusanos- Drama en el Golfo Tendra - El muerto clama - La escalera de Odessa -Encuentro con la escuadra.
Basada, parcialmente, en hechos reales, que acontecieron en el puerto de Odessa (Ucrania) durante la semana del 26 de junio de1905. Los marineros del acorazado Potemkin ya están hartos de malos tratos, y cuando se les intenta obligar a comer carne con larvas de mosca, deciden sublevarse. Llena de imágenes expresivas, casi como un álbum fotográfico, El acorazado Potemkin  pretende exaltar la figura de las masas y las causas colectivas. Potemkin es integrado en el proceso de la revolución de 1905, como antecedente de la rebelión de octubre de 1917.

Es una de las escenas más famosas en la historia es "La escalera de Odessa": cuando los cosacos disparan contra el pueblo inocente y rebelde. En ese momento, una madre es alcanzada por una bala mientras corría con un coche de bebé que rodará escaleras abajo al morir la madre.

MARC FERRO Perspectivas en torno a las relaciones Historia-Cine

"Si pidiera aquí, de una forma brutal, qué se sabe de la revolución de 1905, que ideas tienen sobre la Revolución de 1905, no pondría la pregunta de forma tan insolente; pero si saben alguna cosa, habría dos categorías: 
1) Los que han hecho un poco de política, han leído a Lenin, etc. y éstos saben que la Revolución de 1905 es el ensayo general de la Revolución de 1917; y después no saben nada más. 
2) Los otros, si reflexionan, piensan en Bronenosets Potiomkin (1925) y sólo piensan en El acorazado Potemkin. El film de Eisenstein es para todo el mundo la revolución de 1905. Por ejemplo, el historiador británico D .J .Wendenl ha demostrado que todos los detalles de esta famosa película son falsos; la idea general es auténtica, pero todos los detalles son falsos, excepto la carne y los gusanos que se están comiendo la carne, al principio del film, es la única cosa de verdad: después, el entierro de la víctimas. Pero todo el resto es falso: la ciudad de Odessa ignoró totalmente al Potemkin, los marineros, ni bolcheviques ni mencheviques, nada de nada", "no combatieron valerosamente, sino que una vez que llegaron a tierra huyeron como conejos, y se encontraron, incluso, en la República Argentina. No hubo ninguno que regresara para la Revolución de Octubre; ninguno era bolchevique. He conocido un marinero que me explicó que había combatido en el Potemkin: era mentira. El resultado es que tenemos una leyenda del Potemkin, que ha "cogido" el lugar de la historia del Potemkin. Conozco a los mejores historiadores rusos y franceses de la Revolución de 1905, que desde hace veinte años están 'combatiendo' contra 'El acorazado Potemkin', pero serán 'vencidos'. Pienso, por tanto, que es mucho más importante que nos interroguemos sobre qué visión de la historia se puede conseguir a través del cine, por qué nos forma y nos deforma al mismo tiempo."

"Ellos se atrevieron. La revolución Rusa de 1917"


Ellos se atrevieron: La Revolución Rusa de 1917 from tvpts on Vimeo.

Documental: "Ellos se atrevieron - La Revolución Rusa de 1917"
Realización colectiva: Contraimagen
Duración: 120m
Año: 2007
Relatos en las voces de: Eduardo "Tato" Pavlovsky y Silvia Helena Legaspi
Producida por IPS (Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx)

Sinopsis
A principios de 1917 todavía en Rusia reinaba el Zar. Ocho meses después las masas revolucionarias tomaban el poder. La historia no conoce un cambio tan radical, sobre todo si se tiene en cuenta que Rusia era una nación de ciento cincuenta millones de habitantes... La película recorre la primer revolución rusa de 1905, la primera guerra mundial, la revolución de febrero de 1917 y definitivamente la Gran Revolución de Octubre del mismo año. Los principales sucesos protagonizados por las masas obreras y campesinas junto al Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky. El documental desarrolla el proceso vivo donde el bolchevismo fue fusionando las ideas socialistas con la clase trabajadora y preparándose como partido revolucionario a través de la experiencia de más de 14 años en ascensos, reflujos, derrotas y pruebas de la lucha de clases. Con el triunfo de la Revolución Rusa se abrirá un nuevo horizonte histórico para la humanidad...
"Ellos se atrevieron" cuenta con una cuidadosa selección de material de archivo documental y fragmentos del cine soviético. La banda sonora incluye música y cantos revolucionarios de la época, y la participación especial en la voces en off de los actores: Eduardo "Tato" Pavlovsky y Silvia Helena Legaspi, que logran transmitir al presente la pasión de estos acontecimientos de la historia. Los relatos están basados en textos de V.I. Lenin, León Trotsky, Rosa Luxemburgo, John Reed, P. Broué y V. Mayakovsky, entre otros autores revolucionarios. 

Ficha 5 para 3ero. Ciclo Básico


1- Lee con atención el siguiente documento:

5/2/1918 Francia, por la noche

Cariño mío:
Ahora, si no hay problemas, vas a saber todo acerca de lo que ocurre aquí. Sé que te llevarás una gran sorpresa cuando te llegue esta carta... ¡Si alguna autoridad la ve! (...)
Quizá te gustara saber cómo está el ánimo de los hombres aquí. Bien la verdad es que (y como te dije antes, me fusilarán si alguien de importancia pilla esta misiva) todo el mundo está totalmente harto y a ninguno le queda nada de lo que se conoce como patriotismo. A nadie le importa un rábano si Alemania tiene Alsacia, Bélgica o Francia. Lo único que quiere todo el mundo es acabar con esto de una vez e irse a casa. Esta es honestamente la verdad, y cualquiera que haya estado en los últimos meses te dirá lo mismo.
De hecho, y esto no es una exageración, la mayor esperanza de la gran mayoría de los hombres es que los disturbios y las protestas en casa obliguen al gobierno a acabar como sea. Ahora ya sabes el estado real de la situación.
Yo también puedo añadir que he perdido prácticamente todo el patriotismo que me quedaba, solo me queda el pensar en todos los que estáis allí, todos a los que amo y que confían en mí para que contribuya al esfuerzo necesario para vuestra seguridad y libertad. Esto es lo único que mantiene y me da fuerzas para aguantarlo. En cuanto a la religión, que Dios me perdone, no es algo que ocupe ni uno entre un millón de todos los pensamientos que ocupan las mentes de los hombres aquí.
Dios te bendiga cariño y a todos los que amo y me aman, porque sin su amor y confianza, desfallecería y fracasaría (...)                                                                                                                                 Laurie

a) ¿Qué causas de la guerra  se mencionan en esta carta?
b) ¿En qué etapa de la guerra ubicarías la misma? Fundamenta tu respuesta.
c) ¿Crees que Laurie es un soldado profesional o alguien que se reclutó voluntariamente? Fundamenta tu respuesta.
d) ¿Según Laurie, qué rol deben cumplir los civiles que no participan en la guerra?
e) ¿Qué visión de la guerra te transmite la carta?


2- He aquí dos de los artículos que componen el tratado de Versalles una vez finalizada la guerra.
a) Explica con tus palabras que se establece en cada uno. b) Escribir un argumento a favor y uno en contra de dichos artículos.

Artículo 231. Los gobiernos aliados y asociados declaran, y Alemania reconoce, que Alemania y sus aliados son responsables, por haberlos causado, de todas las pérdidas y de todos los daños sufridos por los gobiernos aliados y asociados y sus nacionales como consecuencia de la guerra, que les fue impuesta por la agresión de Alemania y sus aliados.
Artículo 233. El importe total de los susodichos perjuicios, por los cuales es debida una indemnización por parte de Alemania, será fijado por una Comisión interaliada, que tomará el nombre de Comisión de las Indemnizaciones… 


3- Lee el siguiente texto:

Después de la guerra:
Trece millones de muertos, cifra récord, propia de las guerras del siglo XX. A los nueve millones muertos en combate, se agregan las víctimas de la población civil masacrada, hambrienta, diezmada por la gripe venida de Asia.
Durante los años de la guerra disminuyeron los nacimientos y en ella mueren principalmente hombres cuya edad oscila entre los 20 y 40 años. Nunca la destrucción material había sido tan grande, abarca ciudades, campos, vías férreas, equipos industriales…
Los estados europeos, antes florecientes, han orientado su producción hacía la guerra. Tienenun déficit de alimentos que solucionan comprando, entre otros, a los países de América Latina. Mientras tanto, se endeudan con Estados Unidos y sus exportaciones pierden sus compradores lejanos.

a) Realiza un cuadro (económico, social y demográfico) con las consecuencias de la guerra para Europa.
b) ¿A qué se refiere el texto cuando dice: “Los estados europeos, antes florecientes
c) ¿Qué consecuencias provocó la guerra para América Latina y Estados unidos?

4- Observa la siguiente imagen y responde:


a)      ¿Qué etapa de la guerra crees que  se representa en la viñeta?
b)      ¿Qué característica de la guerra crees que se pretende transmitir? ¿Qué opinas al respecto?
c)      Selecciona dos colores y dos zonas para pintar. Fundamenta tu elección.

21 sep. 2015

Bélica (I Guerra Mundial)


BÉLICA (I Guerra Mundial) from Casa de la Imagen on Vimeo.

Audiovisual realizado con motivo de la exposición BÉLICA en la Casa de la Imagen (Logroño, España), un archivo fotográfico de más de 500 negativos estereoscópicos tomados por un oficial francés desconocido durante la I Guerra Mundial.
Un oficial que recorre el frente dejando constancia de los paisajes de la guerra, de los dirigentes y los dirigidos. Parece que hubiera sido el foto fija de la película de Stanley Kubrick "Senderos de Gloria". Acompañamos a nuestro oficial por el frente del noreste francés y belga, principalmente por los campos del Somme, Arras, Ypres y Flandes.
El archivo fue adquirido en Tánger en 2003, y catalogado y restaurado con motivo de la exposición.

Para más información: info@casadelaimagen.com

Las dificultades económicas tras la I Guerra Mundial


Dificultades por la reconversión de la economía mundial

Los países beligerantes encuentran dificultades para transformar una economía de guerra en una de paz. Pese a los problemas generados por la economía mundial, esta experimentó un crecimiento en 1919, sin embargo, del año 20 al 21 sobrevino una grave recesión debido a dos factores: la restricción de créditos de EE.UU. a Europa y ésta coincidió con un descenso de la demanda una vez satisfechas las necesidades básicas tras la guerra.

La crisis del 20 al 21 afectó a los países de diferente forma: en EE.UU., Gran Bretaña y Francia vieron disminuida su actividad productiva y aumento del desempleo. Alemania sufrió una hiperinflación; Italia sufrió quiebras de empresas y de bancos, así como aumentos del desempleo y de la inflación, todo esto provocó en Italia una grave crisis social que provocó el ascenso del fascismo en 1922. Tras esta crisis, se logra la estabilización monetaria.

En 1922 tiene lugar la Conferencia Internacional en Génova, donde se toman varias medidas: se acuerda el aumento en la concesión de créditos, pero tomando medidas rigurosas en lo relativo a quien se concede. Se acuerda revisar las reparaciones de guerra. En la Conferencia de Londres de 1924 se adoptó el Plan Dawes (reparaciones según la economía Alemana, sí ésta crecía pagarían más, sino, no tendrían que pagar).
EE.UU. aceptó la reducción de la deuda de los países europeos.


Las consecuencias de la Guerra, especialmente las económicas reflejadas en el esquema (más con los problemas derivados del proceso de la reconversión de una economía de guerra en otra de paz), fueron los desencadenantes de la CRISIS DE 1921 que afectó tanto a vencedores como a vencidos. Sus consecuencias: paro, superproducción o subconsumo, descenso de los precios, pérdida de valor de las monedas, medidas proteccionistas, etc. Aunque fue una crisis corta, puede considerarse un antecedente de la crisis del '29.

Fuente: http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com/
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